La política es como una FUENTE, puede
dar buena agua o, puede secarse, y hacernos sufrir.
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VOTAR O ¡BOTAR!
(Los pactos poselectorales la mayor incógnita)
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Para mí, personalmente, es bueno que
haya un día de reflexión antes de depositar el voto en la urna. Te quita de la
cabeza el bombardeo de la campaña y te da un respiro para tomarte las cosas con
razonable tranquilidad.
En primer lugar me planteo a quién
BOTAR, es decir, a quién echar, eliminar, tirar fuera del Gobierno. Luego viene
lo más complicado, a quién VOTAR, esto es, a quién doy mi confianza.
Para VOTAR hago la siguiente
reflexión. En primer lugar la ideología del candidato y si se ajusta a su praxis, esto es, a su forma de ser y comportarse. También, si la ideología que profesa acompaña
a los tiempos que vivimos. Por ejemplo: no sería sensato (en mi caso) votar a
un partido FASCISTA (filofascista) o, por el contrario, a uno COMUNISTA
(filocomunista). Desechados los extremos queda un amplio espectro entre el
centro derecha y el centro izquierda donde me puedo equivocar pero, del mal,
quizá sea el menor.
En segundo lugar, tiene hoy día mucha
importancia la persona que es candidato al Gobierno de España porque, como ya
hemos visto tiene gran capacidad de tomar muchas decisiones personales haciendo
uso del DECRETO-LEY. En este sentido, y desde la transición, la tendencia
general es a poner candidatos jóvenes, con más impulso que pulso. Me gustaría
ver gobernar ahora a Felipe González, seguro que el cambio era radical, aún
manteniendo la misma ideología. Bien es verdad que tenemos un Senado, pero para
poco sirve y además, muchos se lo quieren cargar.
En tercer lugar hay que leerse los
programas electoral. Porque en él viene, escrito, lo sustancial que nos
proponen realizar y de esta forma el
ciudadano puede planificar mejor su vida: trabajo, inversiones, etc.
El cuarto lugar las PROMESAS hachas
en mítines y de viva voz. En este capítulo deberemos ser prudentes pues, muchas
de esas promesas decaen por sí mismas. Hay un largo capítulo que va desde
prometer el escrupuloso cumplimiento de la Constitución, pasando por las obras
públicas, la asistencia social o finalmente, los PACTOS poselectorales.
Preocupa a la gente y mucho, el tema
de los PACTOS poselectorales, pues, muy fácilmente pueden desvirtuar la
intención de voto depositado. ¿Votar el PSOE es votar a los Independentistas?
O, por el contrario, Ciudadanos pactará con VOX. La vida hace EXTRAÑOS
compañeros de viaje pero, sobre todo, cuando está en juego la golosina de EL
PODER.
No me resulta extraño que hasta el
último momento haya tantos INDECISOS en estas elecciones, según muestran los
sondeos.
Por último, una sugerencia práctica,
no se confunda usted de papeleta, puede confundir a la Nación española.
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