OTOÑO/AGÜERRO
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No entró la tercera estación en el valle del Frasno hasta que las golondrinas no hubieron sido colocadas en los alambres de la luz y contadas una por una. Luego fue preciso que la lluvia atemperara los campos y les diera esa mansedumbre de un tiempo equinoccial: dulcificara los ánimos de los animales y los gestos de los humanos. Sin embargo, la estación del sosiego y la dulzura, fue apareciendo poco a poco conforme el último fin de semana de septiembre avanzaba, tras la lluvia, hacía un cielo azul radiante. La comarca de Cariñena estaba de vendimia, que es otro signo equívoco, pues ya se comienza ésta, a mediados de agosto. En los ribazos, de un rojo vivo, se apiñan las cápsulas rojas de las gabarderas, que en unas partes llaman escalambrujos y en otras tapaculos. También allí estaban, a millares, compitiendo con la mora de zarza y en muchas ocasiones enroscándose sus ramas. La mora de zarza, de vida más corta, comenzaba la última fase de su vida. El almendro, que ha soportado toda la sequía del verano, deja por fin libre a la almendra que se abre como un bivalvo y cae al suelo a poco que sacudas el árbol. Junto al ribazo la viña y junto al río la huerta. Se trata del Frasno (el río invisible) tan gentil al recibirte y tan generoso en sus frutos. La nueces, las manzanas, quizás los últimos higos, las peras de agua y aún de las de invierno. En lo huertos ya crecen escarola y borraja. Hermosas calabazas para asar en invierno. También es el momento de la judía seca y quizás, recoger, los últimos tomates para poner en conserva. Un vientecillo fresco proveniente del norte disipó en las alturas los restos de las nubes. Dejó una tarde plácida y serena para subir al monte a buscar la bellota. La bastedad del pino, el olor del tomillo, del espliego, de las aspras ginestas y aliagares perfumaron y desgarraron las ropas entorno a las rodillas. Olores, colores y sabores, todo lo trae a la espalda el otoño/agüerro. Éste cansado, viejo, generoso, gruñón y cambiante de genio que hasta Todos los Santos nos colma y agasaja con todos los frutos de la Madre Tierra.
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