LA
REPOBLACIÓN FORESTAL
(Romance
de Rufino y Martica)
*
Era
tiempo de la esquila, ya pegaba la
calor,
los
campos estaban verdes y los manzanos
en flor.
Una
punta de ganado quedaba en el corralón
tras
la esquila y, tras quedarse, olvidada en un rincón.
En
estas que llegó el padre y seguido le apremió
a
que Rufino, saliera, a los prados de
pastor.
Tomó
el zagal el cayado, colgose luego el
zurrón
y,
con el perro Canelo, hasta el ejido
marchó.
Debajo
de un recio pino a su sombra se tumbó
y,
ya sacando la bota, ya cortando
salchichón,
pasaba
la tarde el mozo sondormido cual
lirón.
Al
poco que en estas fainas ponía la su
atención,
acostose
junto al pino, recia y roya de color,
una
mozeta flamenca sin ninguna invitación.
¿Qué
haces Rufino aquí solo? ¿No trajiste
distracción?
Pues,
para pasar el rato, te regalé un
transitor.
Pasados
unos instantes de zozobra y de rubor
la
moza quedó dispuesta, el Rufino entró
en función
y
tras pasar el sofoco se despidieron
los dos.
No
pasaron cuatro días cuando Marta se
marchó
al
festival más famoso que celebra
Castellón.
El
evento era sublime, interracial y de
Rock,
con
sustancia psicotrópicas y buenos tragos
de ron.
De
noche, la buena moza, se encontró
bajo un varón
garreando
sin talento a oscuras, sin ver ni pon.
Volvió
la moza pa´l pueblo sin motivo ni
razón
p´a
sospechas que en su entraña ya le
crecía un ninón.
La
cosa se puso sería cuando la tripa
creció…
La
Marta miró a Rufino cual tabla de
salvación:
"este
zagal que ahora viene lo hicimos entre
los dos
aquella
tarde de marzo que comimos
salchichón".
El
Rufino no negaba y sí, hacía
afirmación,
excusando
a la Martica de aquel recio sofocón.
Pasados
los nueve meses la Marta al fin ya
parió
un
hermoso zagalote pero, negro cual
tizón.
El
padre llamó a Rufino y le aclaró la
cuestión:
“con
este cambio de raza tú, quedas como un
“cabrón.”
Rufino,
tras escucharle, de esta traza
respondió,
para
aclarar este asunto de tanta trestucazión.
¡Padre!,
cuida lo que dices, pues siento gran
emoción
y yo
quiero a la Martica con todo mi corazón.
Debajo
un PINO NEGRAL y en solo un lance
surgió
la
criatura que entonces color del pino
tomó.
El
padre quedó admirado, no supo decir que
no,
Pues
el pino señalado: era de REPOBLACIÓN.
***
**
*
***
**
*