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miércoles, 28 de agosto de 2024

Cuadernos 08/2024. LA VIRGEN DEL MAR YA NO ES PATRONA DE ENCINACORBA

 


ENCINACORBA Y SU PATRONA LA VIRGEN DEL MAR

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Por Chusé María Cebrián Muñoz

Para entender cómo la villa de Encinacorba adoptó a la Virgen del Mar como patrona y, como, este año 2024 el Ayuntamiento, ha renunciado a tal patronazgo, expondremos muy sucintamente los hechos.

La talla de la Virgen del Mar es una escultura gótica de finales del siglo XIV relacionada con la escuela borgoñona. En la segunda década del siglo XVI coincidiendo con la pérdida de la isla de Rodas por parte de la Real y Soberana Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén (en adelante Sanjuanistas) la imagen llega a la villa de Encinacorba traída por el comendador Jorge de Sena. Será a finales del siglo XVIII cuando los Sanjuanistas construyan su suntuosa capilla rococó en el templo de Santa María la Mayor de Encinacorba. En el año 1834 se constituye Ayuntamiento en la villa y en el año 1841 se produce la desamortización de las propiedades de los Sanjuanistas en la villa.  Tres familias adquieren el grueso de las posesiones Sanjuanista principalmente pastos, bosques y las mejores fincas junto a otras posesiones urbanas. En Encinacorba como consecuencia de la desamortización de Mendizábal aparecen las clases sociales, ricos, pequeño agricultor y los pobres.

La crisis del siglo XIX, particularmente a partir de mediados de siglo (se considera el año 1850 como el final de la Pequeña Edad de Hielo), tiene tres vertientes: el hundimiento de la ganadería. El nacimiento del sector agropecuario y el boom demográfico. Llegamos, pues, a finales del siglo XIX con una gran crisis. La población llega a los 1200 habitantes. En el año 1880 nace la Banda de Música de Encinacorba que funciona como complemento de la renta agraria (en cada casa un músico).

En este momento histórico, finales del siglo XIX y principios del siglo XX, debido a esta profunda crisis, nace la devoción a la Virgen del Mar: La novena, los gozos, la indulgencias concedidas por el Vaticano, el himno a la Virgen del Mar, la peana, las jocalías, etc., etc. Unido a esta parafernalia devocional aparece  el Dance (el más tardío de Aragón) y la rogativas. Enrique Gómez señalaba que tras meses sin llover las rogativas llegaba a alcanzar los cuarenta días (de misa y  procesión) y a ellas acudían los pueblos de la zona, entre ellos particularmente, Codos.

Así pues, la villa de Encinacorba acogió a la Virgen de Mar como su patrona. De manera práctica vemos este patronazgo en la dichas fiesta patronales, en las cuales, el Ayuntamiento vestido de gala con la banda y escudo municipal ocupa lugar destacado en el primer banco de la iglesia, lado del Evangelio y junto a la capilla de la Virgen del Mar. De la misma manera, ejerciendo este patronazgo el consistorio, tras el sacerdote, preside las procesiones.

Así estaban las cosas, siguiendo una tradición más que centenaria, en el año 2032 se cumplirá el 200 aniversario de la constitución de los Ayuntamientos, cuando este año 2024, el Ayuntamiento socialistas, decide, sin explicación alguna, rescindir el patronazgo. Sus obligaciones como patronos consistían en atender las necesidades de la capilla y peana de la Virgen del Mar.

El Ayuntamiento de Encinacorba ya no colabora en el sustento de las necesidades de la Virgen y su Capilla pero,  (¡oh sorpresa), no ha renunciado a los beneficios publicitarios de seguir con el boato de presidir la misa y la procesión con la banda propia de los concejales de la villa en el día de la fiesta mayor.

Debería saber el Ayuntamiento que el honor de su presidencia le corresponde por ejercer el patronazgo. Pero, ahora, ya no es de recibo asistir como institución municipal a los actos religiosos.

A la Virgen del Mar, una figura religiosa, la hace patrona de la Villa, como así sucede en cientos y cientos de municipios de España, el Ayuntamiento, ya que éste acoge en su seno sin distinción (raza, sexo, religión etc.) a la totalidad de habitantes de la villa. Pondré un ejemplo que aclarará la cuestión. Este año el Ayuntamiento y la Comarca han patrocinado un día del Orgullo LGTBI+ en una población en la que en invierno duermen ochenta personas con una media de edad de ochenta años.

Debe el Ayuntamiento de Encinacorba rectificar ya que en su programa electoral prometía: “RESPETAR LAS TRADICIONES”.

Respalda este escrito. Esther Auré Casanova candidata no electa al Ayuntamiento de Encinacorba por el Partido Popular.

martes, 21 de mayo de 2024

Cuadernos05/2024. ARCOS ESCARZANOS O REBAJADOS EN LA ERMITA DE SANTA QUITERIA

Mañana día 22 de mayo es la fiesta de Santa Quiteria. La imagen del coro de la ermita es de mi autoría y no me importa su reproducción, siempre que se de crédito al autor, (cosa que no hace, entre otros, el Heraldo de Aragón.
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POLÉMICA
Los arcos del coro se llaman escarzanos o rebajados y hay tre épocas en las que se utilizaron: en Roma, con el Románico y, finalmente con el Plateresco. Descartadas las dos primeras épocas solamente nos queda el Plateresco. El Plateresco se desarrolla entre el Gótico tardío y el Renacimiento, es decir entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI.
Así pues, es muy posible que el coro se levantara con ocasión de las reformas que se hicieron en la ermita en el siglo XVI.
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viernes, 10 de mayo de 2024

Cuadernos05/2024. LA EDAD CONTEMPORÁNEA EN ENCINACORBA

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LA EDAD CONTEMPORÁNEA EN ENCINACORBA

Por Chusé María Cebrián Muñoz

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Comienza el siglo XIX con la llegada de Lagasca a Madrid, lugar que abandonará en el año 1823 para marchar exiliado a Londres durante toda la década ominosa. Vuelve ya, como el más importante botánico de Europa. En el año 1806 muere en Madrid Juan Antonio Pellicer y Pilares que sería durante el siglo XVIII uno de los más importantes escritores españoles (primera biografía de Cervantes o la edición comentada de El Quijote).

Con la invasión napoleónica comienza la Edad Contemporánea y a Encinacorba llegaran las tropas francesas causando grandes males. El paso del ejército francés  destruye la economía de la villa y, también, se tiene memoria de la destrucción de la ermita de Santa Cruz que vigilaba la entrada por el puerto. Dos anécdotas quedan de estos sucesos. Una es el suceso acaecido en la llamada habitación de los franceses, hecho luctuoso que se produjo en una habitación de la casa de la calle de la Amargura. Por otra parte, y mucho más tarde, se publicó un cuaderno de viaje de un soldado del ejército francés en que apuntó el nombre del castillo de Encinacorba con el apelativo de Sinascuevas que, sin duda, obedece a una falta de comprensión de la lengua española.

Por otra parte el siglo transcurría dentro de los parámetros seculares. La villa, en su origen, se entregó a los templarios, luego pasó a los sanjuanistas y para facilitar su poblamiento el maestre del Temple Pedro Arnaldo de Tarroga, otorga a los nuevos pobladores el fuero de Zaragoza. Administrativamente desde 1711 hasta 1833 perteneció al Corregimiento de Daroca. En el año 1833 con el decreto de Javier de Burgos se procede a formar Ayuntamiento (1834) democrático a la vez que se incorpora al Partido Judicial de Daroca. Pasa al Partido Judicial de Cariñena en el año 1911 y de nuevo en el año 1965 vuelve al Partido Judicial de Daroca. Desde 1834 la villa es adscrita a la Diputación Provincial de Zaragoza.

Este status quo  alcanzado durante siglos se rompe con las llamadas desamortizaciones. A Encinacorba le afectó la de Mendizábal porque incidió en las órdenes militares.

Estas son las principales desamortizaciones del siglo XIX en España:

Reinado de José I Bonaparte (1808-1813)

 Cortes de Cádiz (1810-1814)

Trienio Liberal (1820-1823)

 Desamortización de Mendizábal (1836-1837)

 Desamortización de Espartero (1841)

 Desamortización de Madoz (1854-1856)

A la encomienda de Encinacorba le afectó la desamortización de Mendizábal que comenzó en el año 1836 y que fue efectiva en la villa entorno al año 1842. Veamos como afectó la desamortización a la villa.

 Los “frailes poseían con el castillo, la iglesia (en el interior del castillo), el diezmo /primicias, aranceles y ocasionalmente herencias. Además de todo lo que competía a la función religiosa se quedaron con los pastos (La Pardina, pastos de verano) y con los bosques (La Prisca bosque de Encinas), también era de su propiedad el molino harinero situado en el río Huerva, el Horno de pan y la fragua (luciar las rejas y herrar los machos). De tal manera que todas las rentas que obtenían les permitían tener un “capitulo eclesiástico” bastante bien dotado (con hasta 19 frailes). Sus obligaciones pasaban por controlar el puerto del Alto de San Martín y si acaso, mandar expedicionarios a Creta, Rodas o Malta con el fin de luchar contra “el moro”. Así nace el relato del milagro de la Virgen del Mar.

Hay un monolito en el abrevadero de la fuente en el que se señala que en el año 1616 se eligieron dos jurados, seguramente para tratar de los litigios producidos entre ellos y, también, con los frailes (los jurados son Miguel Romero  y Miguel Ruan). Este privilegio de nombrar jurados, almutafazes y autorizar pesos y medidas en un privilegio concedido en el año 1336 por el Castellán de Amposta. La Castellanía de Amposta tenía su sede en Zaragoza en el palacio de la Zuda y tenía representación en las Cortes de Aragón.

Pero el siglo XIX fue muy convulso y los gobiernos de la monarquía española necesitaban dinero a espuertas. En esta tesitura se produjeron varias desamortizaciones la más extensa fue a los municipios y la más publicitada la de la Iglesia. ¿Cómo afectó esta desamortización a Encinacorba? Básicamente se les quitaron los bienes a los Sanjuanistas y se vendieron al mejor postor.

El fenómeno que se produjo fue un empobrecimiento de las clases populares (rentas agropecuarias) por el siguiente motivo: Los habitantes de la villa tenían por derecho de costumbre arrendadas tierras, pastos, bosques, molino, horno y herrería a los frailes. Ahora, los bienes de la Iglesia (frailes) pasaron a manos de particulares que los explotaban por sí mismos con la consiguiente pérdida de renta para la población. La desamortización castigó a las clases populares, sobremanera.

De esta manera la segunda parte del siglo XIX fue muy penosa para la población teniendo en cuenta que a esta merma en la renta se añadió el boom demográfico. Casi todas las casas de Encinacorba están divididas, tanto las habitaciones, como trujales, las bodegas, etc. Así que, en torno a los años 80 del siglo XIX muchos encinacorberos tenían que emigrar. Madoz señala que la provincia de Zaragoza es netamente migratoria (excepto la capital).

  En estas comprometidas circunstancias aparece un fenómeno que tuvo un éxito extraordinario y que ha perdurado hasta nuestros días. Se trata de la Banda de Música de Encinacorba (1880) que en el año 2030 cumplirá 150 años de funcionamiento ininterrumpido.

¿Dónde radica el éxito de la Banda de Música de Encinacorba? Pues en que se planificó como un complemento de la renta agropecuaria. Se ha dicho: “EN ENCINACORBA, EN CADA CASA UN MÚSICO”. Es decir, para que la banda tuviera su función social garantizada, cada casa debía aportar un músico y de esa forma la banda no era un órgano extraño al cuerpo social. Era, y es, el mismo cuerpo social del municipio.

También, a finales del siglo XIX, se introduce el cultivo del olivo recomendado en el diccionario Madoz. En este diccionario se señala que a mediados de este siglo el castillo todavía conservaba 6 torreones y 4 puertas y que “solo por el E. cruza el camino real de Madrid (gira por el humilladero). Se cita el molino de la Hoz en el Huerva, frente a la venta nueva.

A finales de siglo crece la devoción a la Virgen del Mar y proseguirá al siguiente. De este siglo son los Gozos a la Virgen, El Dance (1885) y la Salve Marinera.

El siglo XX comienza en Encinacorba con hechos contrapuestos, en el plano religiosos se escribe una novena a la Virgen y se obtiene del Papa Pio X las indulgencias solicitadas. La actividad del campo es cada vez más agrícola que ganadera y en particular la viticultura se verá afectada por una terrible enfermedad conocida como la filoxera que tiene el territorio en incertidumbre entre los años 1900 y 1909. La ganadería, antaño todopoderosa fue perdiendo pulso a lo largo del siglo XIX. Pero, lo que verdaderamente anima a Encinacorba es la construcción del ferrocarril, así que, terminadas las obras del túnel del Somport (1914), se tienen noticias en Encinacorba (1917) de mano de la familia de don José de la Casa y doña Blanca de que se va a construir el ferrocarril Caminreal-Zaragoza, pasando por esta localidad. A partir de este momento se reorganiza el tráfico y la carretera que pasaba por Encinacorba toma el camino de Paniza (puertos del Huerva y de Paniza), mientras Encinacorba se siente afortunada por tener el ferrocarril (a través del puerto del Alto). La compañía del Ferrocarril Central de Aragón inauguró oficialmente el 2 de abril de 1933 este nuevo ramal conocido como El Caminreal, que unió la línea Calatayud-Teruel-Sagunto con la estación de Delicias, en Zaragoza. Ocho túneles del ferrocarril pisan suelo del término municipal de Encinacorba.

Este ferrocarril dará nueva vitalidad al pueblo, la Banda podrá viajar a poblaciones más lejanas y a la villa llegarán muchos forasteros a trabajar en los ocho túneles de su término municipal. Habrá matrimonios mixtos y se ve la posibilidad de exportar vía ferrocarril el vino y la uva de Cribatinaja.

Nada más inaugurarse el ferrocarril, casi sin tiempo para asimilarlo se produce la Guerra Civil (36-39). Encinacorba queda en el bando nacional y es lugar de descanso de la tropa. Es admirable el comportamiento del alcalde al evitar muchas muertes, avisando con antelación a los implicados.

La cooperativa San Esteban.- En 1955 triunfó el asociacionismo, a raíz de una campaña lanzada por la Unión Nacional de Cooperativas. Por último, la Cooperativa de San Esteban de Encinacorba se constituyó con 80 socios que aportaron 20 pta. cada uno. Al principio se construyó una nave de 600.000 l. y en 1961 se realizó la primera ampliación. Al final de los sesenta la capacidad total era de 1.700.000 l. y el número de socios 222, que representaban el 96% de los propietarios de viñas del municipio. En la década siguiente las modificaciones fueron mínimas.

LA DESCAPITALIZACIÓN DEL CAMPO

Las cooperativas vitivinícolas (y otras muchas) nacen de una necesidad y de una carencia. La necesidad es la de pasar del trujal doméstico a una instalación que ofrezca más garantías de elaboración, mantenimiento y venta del producto. La carencia es la descapitalización del campo. El agricultor tiene sus tierras, generalmente heredadas, así como los aperos de labranza. Dinero tiene poco o nada. La solución era, pues, agruparse formando una cooperativa. El Estado acudió a cubrir la necesidad y se fomentó esta manera de organizarse. Para darnos cuenta de lo que hablamos diremos que en la Cooperativa de San Esteban de Encinacorba en el año 1955 cada socio pone una cantidad de dinero estimada en 20 pesetas. ¿Mucho o poco dinero?  Trasladando ese dinero al año 2019 tenemos que, 20 pesetas de 1955, equivalen a 6,78 euros (1.128 Pts.) del año 2019 (El año 2020 todavía no tenía IPC cuando hicimos el cálculo). Hemos hecho la traslación según el IPC acumulado y con la fórmula del INE.

Resulta, hoy día, ridículo, que para formar una “empresa” que garantice la supervivencia de 80 socios, el capital a exponer sea de 6,78  euros por cada socio.

En el año 1954 Manuel Ferrer Regales publica un libro titulado “ENCINACORBA La vida rural de un municipio del Campo de Cariñena” que constituye una rareza digna de mayor atención.

Finalmente, debido a una serie de circunstancias dolorosas y luctuosas la cooperativa cierra y, el final del siglo XX resulta regresivo para la población que ve la desertización como un hecho irremediable. Sin embargo, en la transición de siglo se inicia una reactivación de la actividad agrícola. Pero, ni la Pajarilla, ni el Moscatel, ni la Cribatinaja logran renacer. Por el contrario nuevos cultivos se están introduciendo en su término, a la espera de que se supere la crisis de superproducción de vino.

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Cuadernos05/2024. LAS ERMITAS DE ENCINACORBA

DESCRIPCIÓN DE LAS ERMITAS DE ENCINACORBA

Por Chusé María Cebrián Muñoz

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Encinacorba posee cinco ermitas en su término municipal y, cada una de ellas, tiene características diferenciadoras del resto. Primeramente las enumeraremos atendiendo a criterios poco rigurosos de su origen constructivo dado la falta de documentación y de datos de las mismas. Así pues, en primer lugar podemos citar a la ermita de San Cristóbal (en ruina total) y de Santa Quiteria. Ambas están construidas en tapial y pueden estar ubicadas entre los siglos XII y XIII.

SAN CRISTÓBAL

En ruina total. San Cristóbal tuvo la función de reunir la junta de aguas de los representantes de Cariñena, Paniza y Encinacorba. Situada sobre un altozano sobre la huerta Carnicer vigilaba una importante surgencias de agua que debía y de hecho abasteció  a Cariñena de agua de boca, de riego, movió un molino y abasteció a dos tejerías, además, esta surgencia de agua junto con otra situada más abajo que llena la Estanca debería inundar una cava excavada rodeando la muralla de Cariñena en caso de ser asediada (el asedio de la Guerra de los dos Pedros guardó en Cariñena amarga memoria durante siglos).

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SANTA QUITERIA

La ermita de santa Quiteria, objeto actual de especial atención, está bajo la advocación de esta santa protectora contra la rabia. Está desmantelada y en la iglesia parroquial se guarda una imagen en bulto de la titular. Dos notas antes de pasar a su descripción. En su interior hubo enterramientos porque tenemos fotografías de las lápidas y por ello pensamos que debió de haber una cofradía encargada del templo.  La otra cuestión a reseñar es que, es tradición en la villa, que en algún momento en la parte exterior se hicieron enterramiento con motivo de alguna peste, ya que en la pared exterior de levante se conservan cruces incisas y que con el tiempo debieron desprenderse las cruces originales.

Descripción: Perteneciente al gótico más primitivo, se trata de uno de los escasos ejemplos de este estilo en la provincia de Zaragoza. Levantada sobre una planta de nave única, de tres tramos, y cabecera recta, al exterior se caracteriza por la utilización de tapial entre hiladas de ladrillo; la articulación de los muros se reduce a la existencia de toscos y gruesos contrafuertes de ladrillo construidos en el siglo XVI momento en el que se llevó a cabo el acceso, abierto en el muro de la epístola a modo de arco de medio punto de gran rosca de ladrillo.

En el interior destaca especialmente la armadura de madera de madera a dos aguas que apoyada sobre arcos diafragma apuntados, que descargan en los muros a través de pequeñas pilastras, cierra la nave; a pesar de la austeridad decorativa destaca la tracería gótica en las vigas y de las ménsulas donde apoyan. Igualmente de interés resulta el coro elevado sobre dos arcos rebajados moldurados.

Constructivamente la ermita pertenece a la tipología característica del gótico, y a pesar de no ser un modelo ejemplar de este estilo, se trata de uno de los escasos ejemplos del gótico primitivo en la provincia de Zaragoza, constituyendo una construcción de carácter bastante popular aunque ciertamente interesante. Texto: SIPCA.

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SANTA CRUZ

En tercer lugar citaremos a la ermita de Santa Cruz que tiene una peripecia más sustancial. El lugar pudo ser, como sucede en muchos puntos de España,  especialmente señalado por las religiones paganas. Era común señalar lugares propicios  potenciadores de la vida que funcionaban como válvula de escape frente a la monogamia (Yerma, de García Lorca). Sobre estos lugares la Iglesia construyó ermitas y trató de suprimir las prácticas ancestrales. De estas prácticas quedan la bendición de los términos y una especie de juego erótico conocido como “El Culé”. También este monte era punto desde el que se controlaba la entrada al valle por el puerto del Alto de San Martín. Por esa razón, la ermita y su torre con campana para avisar a la población, fueron destruidas por las tropas napoleónicas al entrar por dicho  puerto del Alto de San Martín.

La ermita en sí y los espacios anejos tuvieron pretensión de ser convertidos en un santuario. Incluso se realizaron encuentro juveniles y de retiro espiritual en tiempos del franquismo. En la actualidad conserva una ermita de una nave con arcos de medio punto y techo con vigas de madera. Anexas a la ermita tiene varias salas de uso popular. En la capilla del baptisterio de la iglesia se conserva un cuadro al óleo que reproduce el hallazgo de la cruz en que murió Cristo.

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ESCONJURADERO

La siguiente ermita que veremos es la conocida como “esconjuradero” y se cita como la situada más al sur de Aragón. Es sencilla, de una nave y techo de madera a dos aguas. En un principio debió tener cuatro ventanas, desde las cuales se realizaba el esconjuro a los cuatro puntos cardinales, pero pronto se transformó. Se colocó un fantástico Cristo llagado que ha sido restaurado y catalogado. Al Cristo le acompañan las imágenes de la Virgen y San Juan (sin restaurar) por lo que constituye un Calvario. Esta ha sido la función prioritaria de la ermita durante cientos de años hasta que se trasladó el Cristo a la parroquial. Quedan fragmentos, también restaurados, de un retablo gótico atribuido al maestro de Langa del Castillo. Los ventanales laterales han sido cegados y, solamente queda, la ventana a los pies de la ermita, que durante mucho tiempo sirvió de oratorio piadoso.  La ermita, después de ser desmantelada, ha tenido otros usos como una estufa de yoduro de plata para espantar (tal vez esconjurar) las tormentas.

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HUMILLADERO

La última ermita y la más moderna es la conocida como del “Humilladero”. Los humilladeros pueden tener varias formas: la más común es una simple cruz, generalmente conocida como Cruz de Término (de viaje).  En otras ocasiones el humilladero está más elaborado porque la cruz está cubierta con una pequeña techumbre a cuatro aguas, en este caso se le llama “Cruz Cubierta”. Y, finalmente, como es el caso, el humilladero es una ermita que tiene un atrio cubierto y dos ventanas desde las que el viajero daba gracias por haber tenido buen viaje. La ermita es de construcción moderna y en su interior hay un retablo barroco con el preceptivo Cristo que debe tener un humilladero.

En el siglo XVII hubo un movimiento municipalista que se centró en las ermitas. En ellas se acogían las cofradías, realizaban sus juntas y programaban sus actividades. Los cofrades tenían el privilegio de poder ser enterrados en su interior, que al ser lugar sagrado, era una garantía de llegar con certeza al cielo.

Recuperar el patrimonio es recuperar nuestro pasado.

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miércoles, 8 de mayo de 2024

Cuadernos05/2024 EN DEFENSA DE NUESTRA ACTUAL BANDERA DE ARAGÓN

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REIVINDICANDO LA BANDERA ACTUAL DE ARAGÓN

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Chusé María Cebrián Muñoz

Entorno al año 1000 Almanzor realizaba grandes razias por territorio del norte peninsular causando la muerte y el terror por todos los sitios que pasaba. Sin embargo, este panorama cambiaría en pocos años. Para el 30 de noviembre del año 1031 cae el Califato de Córdoba. Todo el poder se disuelve en Taifas (pequeños reinos). En este momento se termina el dominio musulmán en la península Ibérica. Los cristianos dejan de ser tributarios de los moros para pasar estos, a ser deudores.  Para mantener la paz deben pagar parias. No obstante la influencia musulmana en la arquitectura, la ciencia y el arte continuarán. Testigo de ello es el camino de Santiago por el que llegan europeos hasta Al-Ándalus en busca de soluciones  para sus problemas.

Por el norte peninsular se organizan tres grupos etnoculturales. Uno de ellos de origen endógeno, los leoneses, otros dos constituyen la MARCA HISPÁNICA y son propiciados por los Francos, nacen así: leoneses, vascones y catalanes.

Los vascones, que aquí nos interesan, ocupan un territorio que abarca hoy: Cantabria, País Vasco, Rioja, Navarra y norte de Aragón. Estos territorios constituyen hoy día el mapa histórico que promueve el País Vasco.

Pero, además de los Francos, hay una superestructura ideológica que dirige la Reconquista. Muchas veces los reyes y nobles pierden conciencia del problema. Así que, El Papado (superestructura ideológica), se preocupa en alentar y promover las acciones necesarias para que la reconquista progrese. Es pues en el año 1035 (cuatro años después de la caída del Califato de Córdoba) con Ramiro I, cuando el Papa lo reconoce como rey de Aragón (engloba también Sobrarbe y Ribagorza). Este nombramiento y creación estratégica de un reino en el pirineo central no se consolidará hasta que Sancho Ramírez (rey de Aragón y Navarra) viaje a Roma y preste vasallaje al Papa como rey de Aragón (no de Pamplona). La idea de reconquista está presente y el Papa al hacerlo vasallo le “encara” la lucha contra el infiel y el pago de 500 mancusos de oro  que se utilizarán en las cruzadas. De estas monedas acuñadas exclusivamente para el Papado se han encontrado dos ejemplares en Oriente Próximo y nunca circularon como moneda en Aragón.

La otra cuestión que señala Fatás es la entrega de los colores papales al hacerlo portaestandarte Papal. Hablamos de bandera (vexilología) y no de heráldica. Los catalanes en sus leyendas hablan de heráldica, barras en un escudo, muestra de lo despistados que van. En Aragón los colores del estandarte real pasan al escudo de Aragón por concesión real.

Por traslación de ideas podemos decir que, si un rey francés le concede a un conde catalán un señal en su escudo y eso se convierte en señal de el conjunto de los condados, por la mima regla de tres el rey de Aragón al recibir del Papado los colores rojo y amarillo puede afirmarse sin ninguna duda que esos colores pertenecen también al reino de Aragón. Es decir al territorio, que es lo mismo que decir  a la nación aragonesa. En Aragón el territorio es patrimonial del rey. Luego concederá “honores” y nacerá la nobleza. Esta nobleza con el tiempo hará hereditarias las “honores”.

Con Ramiro I se inicia, también, una identidad cultural aragonesa a través de un dialecto romance conocido como Navarro-Aragonés. Pero, muy pronto, este pequeño reino sufre una crisis institucional muy fuerte. Ramiro II (el Monje) casa a su hija Petronila con un conde catalán. La nobleza aragonesa ve en esto un sinsentido y se revela (leyenda de la Campana de Huesca).

Esta identidad cultural aragonesa trata de consolidarse pero finalmente no lo consigue. Este intento lo realiza Juan Fernández de Heredia con su famosa Escuela Humanista, que es el intento más serio de normalizar el dialecto aragonés. A finales del siglo XX Francho Nagore normaliza la lengua aragonesa en el ámbito de la cultura vasca, no lo logra) de nuevo  opta por Cataluña  la Academia de la Lengua Aragonesa (ALA).

Finalmente es el rey Juan II quien es determinante para el futuro de Aragón pues con el Príncipe de Viana podría haberse recompuesto un divorcio entre Aragón y Navarra nunca deseado. Intereses superiores y en ello estaba el Papa Luna, forjan en el compromiso de Caspe la unión de la casa de Aragón con la casa Trastámara y, definitivamente,  con Fernando II de Aragón, la unidad de España.

Volviendo a la bandera y a las disputas que por ella hay entre Cataluña y Aragón, no hay mucho que decir ni que reivindicar. Aragón tiene su bandera, la cuatribarrada. Es la bandera histórica del rey de Aragón, del reino de Aragón y de la nación aragonesa. Además la bandera está blasonada con el escudo de Aragón lo que le da un mayor realce y proyección histórica. Nosotros no somos quienes para decirles a los catalanes la bandera que deben enarbolar. Es más, ellos (al menos lo independentistas) están dispuestos a modificarla añadiéndoles elementos masónicos como un triángulo azul y una cruz de cinco puntas (la cruz de cinco puntas en la masonería significa la perfección absoluta).

Los aragoneses somos fieles a nuestra bandera histórica y a nuestro blasón que señala la antigüedad de nuestra tierra y de nuestras instituciones.

Nada pues que decirles a los catalanes. Es el momento de no mirar a los costados ni compararnos con nadie. El origen de nuestra bandera y su pervivencia a lo largo de los siglos, está bien asentada.

Aragón no es una comunidad muy potente en el concierto nacional, pero sí que lo debe ser en la firmeza y defensa de sus símbolos, de su cultura (su lengua), de su derecho y de su cohesión como pueblo.

Nacimos de unos pequeños condados en los más “duro” de los pirineos centrales y nuestra historia no ha estado exenta de luchas contra fuerzas más poderosas. Hemos sobrevivido y eso ya es un éxito que nadie puede robarnos.

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