MUSEO DE PINTURA MARÍN BOSQUED
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BIOGRAFÍA
Luis Marín Bosqued nació el 29 de agosto de 1909 en Aguarón, y si bien actualmente su pueblo natal le rinde un merecido tributo, la vida y obra de este personaje se desarrolló lejos de su localidad de nacimiento.
Ya siendo joven se fue a Madrid y Zaragoza para estudiar ahí pintura y dibujo, instalando posteriormente su primer estudio en la capital aragonesa, allá por los años veinte. En esta ciudad residió durante unos años, pero el comienzo de la Guerra Civil provocó que se decidiera a hacer las maletas y, como otros intelectuales y artistas, marchó al exilio. En primera instancia recaló en tierras francesas, más concretamente en París, donde tuvo una corta pero intensa estancia que le sirvió para mejorar sus cualidades innatas para la pintura, perfeccionando la técnica y conociendo las vanguardias del momento. Sin embargo, Francia no iba a ser su destino definitivo y pronto dejó Europa para instalarse en México, país que le acogió con los brazos abiertos, como a muchos otros exiliados españoles.
En México se estableció en el año 1939, y desde entonces esa fue la residencia donde pintó la gran mayoría de sus obras, además de integrarse activamente en la vida cultural mejicana. Prueba de ello es que entre sus amistades se contaban, además de otros renombrados exiliados como el aragonés Luis Buñuel o el poeta Rafael Alberti, personajes mejicanos tan prestigiosos como el escritor Octavio Paz.
No obstante, pese a su constante actividad y trabajo, no sólo como pintor sino también como escritor o crítico, Luis Marín Bosqued nunca olvidó sus orígenes. Por ello no es extraño que en el ocaso de su vida regresara a España, donde se instaló en 1983 de forma definitiva hasta la fecha de su muerte en febrero de 1987, recibiendo antes de morir diversos homenajes y menciones institucionales.
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El museo que hoy podemos visitar en Aguarón se inauguró en junio de 1993, cumpliendo definitivamente así con una deuda que se tenía con el pintor, el cual en diversas ocasiones había manifestado su deseo de que existiera este museo en su pueblo. Para ello, ya en el año 1990, el Ayuntamiento de la localidad había adquirido ente inmueble, y el hijo de Marín Bosqued, José Luis Marín de L´Hotellerie a la sazón pintor, había cedido más de un centenar de obras de su padre, e incluso alguna suya propia. Así pues, ahora podemos disfrutar de esta muestra selecta que nos ofrece toda la trayectoria artística del pintor, y la variopinta temática a la que dedicó sus óleos, entre los que destacan sus retratos y sus desnudos, sin olvidar los bodegones típicos de su tierra de adopción, México, o las telas con escenas de ambiente indígena. A lo largo de este amplio recorrido por su obra se advierte el estilo propio de un gran dibujante que imprimía a sus figuras un color vigoroso y potente.
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