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lunes, 30 de junio de 2014

Cuadernos06/2014. ZELIPE V D ´ARAGÓN.

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ZELIPE V D´ARAGÓN
"O reino d´Aragón, propiamen dito, sólo ha teniu que dos reinas propietarias u soberanas: por un costau, Doña Petronila, filla unica de Remiro II lo Moncho, qui en agosto de 1137 estió achustata ta maridar-la con Ramón Berenguer IV, conte de Barzelona; por atro costau, doña Chuana a Barrenata, filla de Fernando II d´Aragón y d´Isabela I de Castiella, qui se casó con Zelipe o Fermoso. Mientres iste estió considerato a toz os efeutos rei de Castiella, en Aragón nunca no estió churato como rei, ya que qui ostentaba a tetularidá d´a Corona yera a muller suya, y qui exerzeba a rexenzia yera o propio Fernando II. Por ixe mesmo motivo, os Zelipes posteriors han gubernau con un lumero menos en Aragón que en Castiella."( Prenito d´o CFA)
Agora, a o nuebo rei, li pertoca o lumero V d´a Corona d´Aragón tal como  s´amuestra en a imaxen.
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FELIPE V DE ARAGÓN
El reino de Aragón, propiamente dicho, sólo ha tenido dos reinas propietarias: por un lado, doña Petronila, hija única del rey Ramiro II el Monje, que en agosto de 1137 fue comprometida en matrimonio con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona; por otro lado, doña Juana la Loca, hija de Fernando II de Aragón y de Isabel de Castilla, que se casó con Felipe el Hermoso. Mientras éste fue considerado a todos los efectos rey de Castilla, en Aragón nunca juró como rey, ya que quien ostentaba la titularidad de la corona era su mujer, y quien ejercía la regencia  era el propio Fernando II. Por este motivo los Felipes posteriores han gobernado con un número menos en  Aragón que en Castilla. (Tomado del Consello d´a Fabla Aragonesa)
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Ahora al nuevo rey le corresponde el número V de los reyes de la Corona de Aragón, tal como se muestra en la imagen.

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domingo, 29 de junio de 2014

Cuadernos06/2014. ALIAGA, UNA ESPACIO HUMANO SINGULAR, EN IMÁGENES

Calvario de Aliaga
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Aliaga es el ejemplo vivo del síndrome turolense que avisa de que "cualquier tiempo pasado fue mejor". Todo se construyó en grandes proporciones: el calvario, la iglesia, la ermita, el castillo, la térmica, el pueblo... hasta los senderos son de gran dificultad. Ahora, sin ayudas externas, ni se puede mantener ni se puede restaurar todo el rico patrimonio que posee. Como corolario de todo lo que decimos, pongamos el ejemplo de la misma naturaleza que envuelve a esta villa Sanjuanista. Formaciones geológicas increíbles, junto a edenes, en espacios recónditos. Aliaga es un laberinto para perderte, quizás, todo un fin de semana. Quedan aquí las últimas fotos.
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viernes, 27 de junio de 2014

Cuadernos06/2014. EL MOLINO ALTO DE ALIAGA, UN ESPACIO NATURAL PRIVILEGIADO

EL MOLINO ALTO***
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Una noche ardió por los cuatro costados. Cuando los Feced dieron aviso, las llamas habían consumido todo el molino por completo. Quedaron, como rescoldo vivo, las recias vigas del tejado ardiendo durante varios días junto al Guadalope. Aquel incendio pavoroso, a nadie se le escapó en Aliaga, había sido intencionado. El molino fue, durante mucho tiempo, el epicentro de un territorio poblado de masadas. Con la llegada de la Guerra Civil (36-39) su importancia creció, pues la necesidad de pan para la tropa era acuciante y su posesión un punto a favor de uno u otro de los contendientes. Sin embargo, el llamado Molino Alto de Aliaga, por aquellos milagros de la vida y paradojas de la historia, no quedó en manos ni de las izquierdas ni de las derechas. Quedó, gracias a los buenos oficios de la molinera, como un punto neutral que atendía las necesidades de ambos bandos por igual. Un acuerdo tácito entre combatientes que se confirmó mucho tiempo después.
Aquilino, el hijo del tio Paco, llevaba desde siempre trabajando para La Central y no sabía hacer otra cosa que no fuera acudir a la misma todos los días y montar guardia en sus instalaciones por si “algo” pasaba. Un día pasó, ya se anunciaba, que La Central cerró y todos sus trabajadores fueron al paro. Aquilino cogió la indemnización y se fue a Barcelona, se compró una licencia, un taxi y una guía o callejero de la ciudad. Se aprendió pronto los entresijos de la Ciudad  Condal y la vida se le volvió de nuevo rutina…, era su destino.
Aragonés y campechano, a Aquilino le gustaba dar conversación a los clientes, que ascape le decían reconociendo el acento: ¿es usted maño verdad? A lo que él respondía invariablemente… “y a mucha honra”. Cierto día de tormenta estival, cuando recias cortinas de lluvia caía sobre las Ramblas, le paró un cliente. Montó un hombre completamente mojado y renegando de su suerte. El de Aliaga le atendió y le aplacó la ira como pudo. Como el catalán reconociera, pronto, la campechanía y acento del maño, le inquirió. ¿De dónde es usted, por qué… usted es maño, verdad? Aquilino respondió que sí, que maño pero de Aliaga. Un pueblecito de Teruel perdido entre montañas fantásticas. Inmediatamente, el cliente catalán, a pesar de la fama proverbial de tacañería que les delata, le señaló: “aparque el taxi, deje el taxímetro en marcha y… hábleme de su pueblo”.
Sucedió en la pasada guerra en el llamado Molino Alto, regentado en aquellas fechas por una guapa y diligente molinera. La mujer se las había ingeniado para que ni las derechas ni las izquierdas le tocaran el molino ni le arruinaran su negoció. Acordó con los jefes de ambos frentes que cada día harían guardia en el molino dos soldados, uno de cada bando, y que se molería por igual para cada parte contendiente.
Desde buena mañana  en el molino los dos soldados montaban guardia y vigilaban la molienda para que el acuerdo de caballeros, pactado, se cumpliera. Así sucedía y así se cumplía con escrupulosidad matemática. El día que molía el bando nacional quedaba esa noche a hacer guardia, el soldado franquista. Por el contrario, al día siguiente, quedaba de noche vigilando el molino el soldado republicano. Pronto empezaron, sin embargo, las rivalidades entre ambos al caer prisioneros, ambos, en los brazos de la molinera durante la noche de turno de guardia. La molinera no los amaba, pero creyó asegurar así su negocio dándoles un amor que a ella le sobraba. Por el contrario los soldados, jóvenes y fogosos, se entregaron al amor con una pasión salvaje y descontrolada. Nada más caer la noche por entre las aristas rocosas que circundan el valle, el amor se desparramaba, a orillas del Guadalope, como un río de semen incontrolable. La molinera no acertaba a distinguir cual de los soldados era más fogoso, ni en que lugar del molino encontró el orgasmo más placentero. Todas las dependencias del Molino Alto fueron,  una u otra noche, cuna del amor y centro de la lujuria más apasionada e incontenible.
Creció el amor y creció con él, los celos de los jóvenes soldados. Las miradas entre ambos eran desafiantes y retadoras. La sospecha y la duda les devoraban hasta que un día las tropas franquistas avanzaron y los soldados no se volvieron a ver jamás. Pasó la guerra y pasaron los años. Los celos seguían vivos en ambos contrincantes. Ambos volvieron por separado a visitara a la molinera y a ambos los despidió señalándoles que nadie ocupaba su corazón, sólo el molino era el centro de su atención.
Una noche ardió el molino y la noticia apareció en la página de sucesos de los periódicos. Al leerla, ambos pensaron que su rival había sido el culpable del incendió, pues ahora, el depositario de los celos era el mismísimo molino.
Creyó el Ayuntamiento de Aliaga, que este molino sería un espacio excelente para el ocio y el recreo. Hizo un hotel, renovó toda su estructura y lo museizó. Sin embargo, a pesar de su renovación total tras el incendio, los que han pasado la noche en él dicen sentir en las anochecidas, suspiros y gemidos amorosos,  ruido de viejos jergones, palabras de amor apasionadas y juramentos de fidelidad eterna en los lugares más insospechados del Molino Alto de Aliaga.
*** Sucedió realmente, pero en otro lugar de la provincia.
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miércoles, 25 de junio de 2014

Cuadernos06/2014. NUEVA ESTUFA PORTÁTIL DE NERGÍA SOLAR SOSTENIBLE (EL HUMOR, EN CUADERNOS DE ENCINACORBA)

HUMOR EN CUADERNOS DE ENCINACORBA
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ENERGÍA:
A ESPUERTAS,
DE BALDES,
SIN HOLLÍN,
INAGOTABLE,
ECOLÓGICA
Y
 SOSTENIBLE
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ESTE VERANO:
¡CÁMBIATE A LA ESTUFA SOLAR!
¡¡¡NO PASARÁS FRÍO!!!!
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Cuaderno06/2014. REFRANS, CALANDARIO T´O MES DE CHUNIO Y L´ORACHE TA L´ESTIU

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307 CABO D´AÑO
(para los nostálgicos)
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El 29 de junio de 1707 Felipe V promulga el Decreto de Nueva Planta en el que declara «abolidos y derogados todos los referidos fueros, privilegios, práctica y costumbre hasta aquí observados en los referidos reinos de Aragón y Valencia, siendo mi voluntad que éstos se reduzcan a las leyes de Castilla, y al uso, práctica y forma de gobierno que se tiene y ha tenido en ella, y en sus tribunales sin diferencia alguna en nada»
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L´ORACHE TA L´ESTIU
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martes, 24 de junio de 2014

Cuadernos06/2014. CUENTOS PARA EL SOLSTICIO DE VERANO

Se recortan las cruces de las capillas de San Antonio y San Esteban.
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CUENTOS PARA EL SOLSTICIO DE VERANO
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Era una tarde de tormenta a finales de junio. La casa estaba cerrada por temor a los rayos y a los estampidos de los truenos agitando puertas y ventanas. La nieta dijo al abuelo: ¡abuelo, cuéntame un cuento! Al abuelo le agradó la solicitud de la nieta, pues así se distraería de los fenómenos meteorológicos y pasaría la tarde ajena al estruendo de la tronada sobre los Montes Universales. Escucha, dijo el abuelo. Érase una vez….
Había un rico comerciante en la Sierra de Albarracín que vendía sus mercancías por todo el Mediterráneo, principalmente tejidos de lana. Tenía todo lo que un hombre podía desear, además, había contribuido con su dinero a sufragar fastuosos retablos y todo tipo de obras para el culto en la catedral de la ciudad de los Azagras. Sin embargo, se sentía infeliz y no podía satisfacer, a pesar de sus muchas riquezas, uno de sus más curiosos y extravagantes caprichos.
Este rico comerciante acudía todos los días a la catedral donde hacía confesión, escuchaba misa y tomaba la comunión. Tras la celebración de la Eucaristía dejaba, el obispo, en el ostensorio del altar mayor la Sagrada Forma. Rezaba entonces, nuestro hombre, con extremada fruición al Santísimo y le pedía le concediera su más ardiente deseo. Éste no era otro que el poder comprender el lenguaje de los animales.
Paseaba un día por una dehesa de la sierra que era de su propiedad y escuchó a una oveja hablar con su compañera de pasto. Sabes le decía, nuestro amo va a mandar un cargamento de mercancías para embarcarlas en el puerto marítimo de Vinaroz. Antes de llegar a este puerto del Mediterráneo, los bandoleros le asaltarán y le robarán todo el cargamento. Nuestro amo quedará entonces pobre y sin nadie que le ayude. Quedó sorprendido de lo que escuchaba, pero hizo caso y cambió la ruta comercial. De esta forma salvó su fortuna y siguió disfrutando de su holgada vida.
Otro día escuchó hablar a los caballos que tiraban de su carreta. Uno le decía al otro: pobre amo nuestro, su casa se va a incendiar y perderá todo cuanto se encuentra en ella. De nuevo hizo caso, cambió todos los enseres a una casa nueva. Pudo así seguir disfrutando de su rico patrimonio mobiliario conseguido con tanta dedicación y entusiasmo durante sus viajes.
Pero, una tarde calurosa de verano, estaba sentado debajo de una parra de su jardín a orillas del Guadalaviar cuando escucho a sus perros hablar. ¿Sabes lo de nuestro amo? dijo un perro mastín a su compañero. ¡Galgos y podencos! señaló su compañero: ¡vaya desgracia! Parece ser que su enfermedad es incurable y en poco tiempo morirá.
Asustado el rico comerciante por lo oído acudió, de inmediato, al palacio del obispo de  la más pequeña diócesis española para pedirle consejo y ayuda. Le relató, al prelado, todo lo acontecido desde que Dios le concediera el deseo de entender el lenguaje de los animales. Reflexionó el obispo sobre las palabras de su amigo y le dijo prudente: vuelve mañana pues, mañana, tendré una respuesta para tus inquietudes.
Al día siguiente, tras la celebración de la misa, pasó raudo el comerciante a escuchar las palabras del obispo. Éste muy pausadamente le dijo: hijo mío, sabes lo que dice el catecismo que es orar. Si Padre, le dijo el comerciante: “orar es hablar con Dios, nuestro Padre celestial, para alabarlo, para darle gracias y pedirle toda clase de bienes.”
Bien pues, en esta ocasión, me temo que la única respuesta a tu pregunta esté en la ORACIÓN.
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lunes, 23 de junio de 2014

Cuadernos06/2014. NOCHE DE SAN JUAN (23 DE JUNIO)

De mañana, antes de que salga el sol, existe la costumbre en Encinacorba de ir a lavarse la cara a la fuente y también a beber y llevarse una buena jarra de agua para casa. Con esta agua se harán asperges con un hisopo, si acaso se intuye la presencia, de brujas o demonios.
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