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lunes, 4 de agosto de 2014

Cuadernos08/2014. EL NIÑO Y LA GOLONDRINA


NIÑO Y LA GOLONDRINA
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 Durante un buen rato, Adriano posó su mirada en aquel pajarico que descansaba sobre el hilo del tendido de la luz, luego, tornó su mirada sobre los campos de cereal recién cosechados. El verano ya iba bueno y la luz del sol se hacía cada día más tenue. A pesar de todo, su fortaleza era todavía rotunda  y el ganado debía de sestear a pesar de que había pasado lo peor de la canícula. Permanecía de pie apoyando sus dos manos sobre el bastón mientras silbaba o daba órdenes a su perro. Otras veces tocaba con su armónica viejas canciones escuchadas en su pequeño receptor de radio. El olor de la mies cortada por la máquina cosechadora era diferente según la hora del día o la humedad del ambiente. Acababa de caer una pequeña tormenta sobre la amplia llanura del Jiloca y, ahora, la tierra le evocaba sensaciones ya conocidas y deliciosamente entrañables. Vislumbraba a lo lejos el perfil de los campanarios recortándose sobre el horizonte y un ruido sordo de motores mortecinos le llegaba desde la autovía Mudéjar. El pajarico permaneció posado en el hilo sin inmutarse, parecía no tener temor del pastor ni del perro que le acompañaba. Luego voló describiendo amplios círculos sobre el atajo para, poco a poco, ir acercándose más y más hacia el joven pastor. Era extraño que un ave migratoria tomase esas determinaciones tan arriesgadas. El pajarico debía de volver pronto a África haciendo un largo, arriesgado y duro recorrido. Después de posarse varias veces sobre el lomo lanudo de sus ovejas, terminó por colocarse sobre su hombro sin asomo de temor alguno. Adriano giró su cabeza hacia el animal y le mostró una semilla de trigo colocada en sus labios y sujeta apenas entre sus rebordes carnosos. El animal, sin prisas, la tomó en su pico y luego voló hasta el nido construido bajo el alero de la majada. Otras veces, Adriano, le conseguía pequeños insectos y se los mostraba de la misma forma. El niño y la golondrina llegaron a establecer un vínculo de intimidad inimaginable para un ser racional. El animal tenía una confianza absoluta con el pequeño pastor. Pasaron los días y el pajarico, tras sacar adelante su pollada, debería seguir el instinto milenario de las aves migratorias. Adriano vio los hilos de la luz cubiertos de golondrinas dispuestas para el viaje de regreso. Se preparó mentalmente para dar la despedida a su amiga del verano. Mas, por mucha atención que puso no llegó a descubrir la posición que su amiga ocupaba en el alambre. Pensó que  ella lo hacía así para evitar el dolor de una despedida que ninguno deseaba. Una mañana, por fin, volaron todas hacia el sur. Adriano quedó triste al ver que su amiga había marchado sin despedirse. Sacó de su bolsillo la armónica y la hizo sonar tierna y emocionadamente. Las cálidas y suaves notas emitidas, volaron sobre las copas de los chopos de la ribera y aún más allá del Poyo y de Sierra Menera como intentando alcanzar, con sus sonido, una lejanía que ya se le antojaba imposible. Cayeron de los ojos del niño dos redondas y claras lágrimas de un agua tan pura como las que vierte por sus ojos el Gilo. Al poco, sintió en su redor un aleteo suave y cadenciosos. Intuyó inmediatamente su presencia y observó extasiado como el animal bebía con su pico de sus lágrimas. La golondrina había decidido sacrificar su vida al gélido invierno jilocano, renunciar al ancestral instinto de sus congéneres y permanecer con su amigo todo el tiempo que le fuera posible.
Desde que en el valle se conoce esta historia los niños, al final de verano, cogen sus bicicletas y agitan sus pañuelos al aire cuando ven a las golondrinas posarse en los hilos de la luz  y prepararse para iniciar la anual migración.
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domingo, 3 de agosto de 2014

Cuadernos08/2014. SE BUSCA NUEVO CASINERO EN ENCINACORBA

 
Tal como reza el cartel anunciador, situado en el salón del Casino de Encinacorba, la actual regencia da por concluido el contrato y no renueva más. Todo estaría en su justa medida si no mediaran conflictos y malentendidos. También cabe añadir una "bronca", detonante final de una larga cadena de desencuentros. La base del conflicto radica en la forma de gestionar los recursos en un pequeño municipio de población regresiva y sólo medianamente activo en los tres meses estivales.
El "Casino de Encinacorba" en realidad un bar para los jubilados del pueblo que a su vez, recibe ayudas oficiales, carece de programación y de calendario de actividades sea del tipo que sea. Además, las "Peñas" como establecimientos cerrados, han dejado en las Fiestas Mayores el bar vacío (famosos aperitivos de antaño), con la consiguiente merma en las ganancias  para el conserje.
 Ítem más,  en verano, el Ayuntamiento abre el bar de las piscinas mediante la contratación-concurso de nuevo personal y creando una competencia nefasta para el Casino que se tiene que "comer" el crudo y largo invierno con la máquina registradora llena de telarañas. Las piscinas, limpiamente, hacen su agosto (precisamente en este mes) y el resto del año dejan que la sequía asole al conserje del Casino.
El conflicto, pronto o tarde, tenía que estallar. Básicamente debido a una mala gestión y falta de coordinación entre la Junta del Casino y el Ayuntamiento. Cualquiera diría que este pueblo es tan enorme que no se conocen los miembros de la Corporación Municipal y los de la Junta del Casino...(y hay quien pertenece a ambas). Pero, cuando la incompetencia y el adocenamiento se expande como una "pasia" surge el socio "listo" y "aprovechado" que dicta sus normas desde su cafecito diario junto la radiador o al aire acondicionado (ahora) demasiado frío para su exquisito gusto.
Resultado es una nueva crisis y, lo peor, seguir sin aprender de los errores. Vendrá un nuevo conserje, pero ya sabemos que esto es siempre una lotería. Ahora que teníamos una gestión con una inmejorable cocina... adiós a sus exquisitas tapas.
 Podría pensarse que la intención de algunos (se nos antoja) es ir siempre a peor.
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domingo, 27 de julio de 2014

Cuadernos07/2014. PROGRAMA DE LAS FIESTAS DE ENCINACORBA 2014

PORTADA DEL PROGRAMA DE LAS FIESTAS MAYORES
DE ENCINACORBA, AÑO 2014
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PRÓGRAMA RELIGIOSO
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PROGRAMA DE LA COMISIÓN DE FIESTAS
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EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA EN EL MURO DE LAGASCA
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