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sábado, 21 de abril de 2012

Cuadernos04/2012. Manzanos en flor el 23 de abril

23 de abril
Llegamos al año 2012 con una crisis económica importante a nivel europeo. En España y en Aragón se están revisando nuestros gastos, los gastos de las administraciones públicas y la posibilidad de que algunas de estas instituciones puedan estar efectuando tareas duplicadas. Se alzan voces con la demanda de suprimir alguna de ellas. Conviene, sin embargo, tener claro algunas cosas. En primer lugar, la supresión de alguna entidad administrativa, como las Diputaciones Provinciales, requiere una reforma de la Constitución al estar éstas reflejadas en nuestra Carta Magna.  También en Aragón tenemos constituida una administración más que en el resto de España, se trata de las Comarcas. Por todo ello, en Aragón se ve más justificado que en ninguna otra parte la revisión de nuestro sistema de administraciones públicas. En esencia se trataría de suprimir las Diputaciones Provinciales, de delimitar claramente el tamaño administrativo de las Comarcas, desvincularlas de la función política y por último agrupar ayuntamientos para hacerlos más eficaces. No se trata de borrar la entidad histórica, cultural, económica y social de cada pueblo o villa sino de hacerla viable reduciendo los costes administrativos al máximo.  Nadie puede negar que nuestro sistema administrativo actual está sobredimensionado y que nuestro territorio, pobre en recursos, no puede hacer frente a estas cargas lo que lastra la economía y hace inviables, ahora sí, a los pueblos. Estamos regidos desde instancias europeas (los agricultores lo saben bien), pasando por la administración española, la autonómica, la provincial, la comarcal y la local. Es hora de dejar claro el sistema administrativo que nos debe regir, de lo contrario, será la propia crisis la que nos obligue a la fuerza.
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