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viernes, 21 de noviembre de 2014

Cuadernos11/2014. LA EXPULSIÓN DE LOS JUDIOS EN 1492, TEMA DE PATENTE ACTUALIDAD.

¡PAÍS DE LOCOS!
Tenemos un País que es una monada (alguien diría un País bananero). Ahora, a principios del siglo XXI, exactamente en el año 2014, estamos legislando sobre temas medievales. La Edad Media en nuestro cómputo histórico termina en el año 1492. Un año glorioso: A) Conquista de Granada. B) Descubrimiento de América. C) Gramática de la Lengua Castellana y C) Expulsión de los judíos. Ahora, en este País en que los delitos fiscales prescriben a los 5 (cinco) años, estamos legislando sobre temas del año 1492. No acaba aquí la cosa. Luego vendrán los moriscos. Pero, amigos, tampoco con esto están contentos algunos y llegará el día que habrá que hacer una Ley (bien clara y bien patente, sin asomó de duda) que diga que Cristóbal Colón era catalán.  Mientras tanto, la lengua castellana, de hecho, no es vigente en Cataluña y los judíos se “incorporarán” con todos los derechos a Navarra, reino que no perteneció a España hasta 1512 y por tanto no se expulsó a los judíos, al menos ese año, sino que fue en 1498 bajo el reinado de Juan III de Albret (para ser escrupulosamente históricos, que sea el parlamento navarro quien los incorpore a la ciudadanía navarra). Granada habrá que devolverla a los moros, ¡ojo!, la mezquita de Córdoba está, día sí y día también, con problemas en este sentido. Por otro costado los de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) que no quieren ser españoles y cuyo líder lloraba desconsoladamente pidiendo la independencia, no querían que los sefardíes fueran españoles. Bueno, ahí encontramos un punto de coherencia aunque, al menos, estos de ERC deberían dejar votar a los sefardíes si quieren o no pertenecer y tener la nacionalidad española. Los moriscos, que tanto combatieron a los españoles tras la pérdida de Granada y fueron quintacolumnistas de los piratas otomanos del mediterráneo, razón por la cual se les expulsó, pronto serán ciudadanos españoles. Vamos, me veo en nada concediendo la ciudadanía española y los más grandes honores a los terroristas del 11-M. ¡País de locos!
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