FRANCO
FRANCO
FRANCO
*
No
es raro que en la vida… en la historia… se produzcan una serie de errores
concatenados. Así parece suceder con el enterramiento de Franco. Su
enterramiento en el Valle de los Caídos (él no fue un “caído” puesto que murió
en la “cama”) fue una decisión en caliente por un régimen que daba también sus
estertores. Todo sería diferente a la hora de resolver este enojoso asunto si
se hiciera por consenso o fuera la derecha quien tomara la iniciativa. Sobre
todo, si se llevara previamente el acuerdo de la familia y de la Iglesia
(Concordato por medio). Hasta el momento ha faltado “mano izquierda” y eso que
quien Gobierna España en la actualidad es la izquierda. Hace falta también
talante y, sobre todo, evitar la crispación innecesaria.
Muchas
veces es necesario quitarle hierro al asunto y las cosas se resuelven por ellas
mismas. Voy a contar una anécdota verdadera ocurrida en nuestra ciudad. Era muy
a finales del año 1975 y Franco acababa de morir el 20 de noviembre. El
despacho era de un directivo de RENFE y tras la mesa, colgaba de la pared el
retrato del Caudillo, como en tantos otros despachos de toda España.
De
repente entra en el despacho un obrero que le espeta al jefe sin más saludo, ni
apostilla, la siguiente pregunta: ¿A ver, que hace ese tío colgado en la pared?
Se refería, por supuesto, al retrato de Franco…
El jefe, que también era de izquierdas, pudo tener la tentación de
pararle los pies o de reclamarle medidas legales para llevar a cabo tal acción.
Pero, en ese instante no quiso tener tensión ni enfrentamiento con alguien que
pensaba lo mismo que él. Así que tuvo una curiosa reacción y le señaló. ¿Qué lo
quite, me dices? ¿Y dónde va a estar mejor ese Señor que "colgado"…?
Se hizo el silencio en el despacho… se miraron a los ojos y dijo el obrero… “Sabe
que le digo jefe, que tiene usted mucha razón”.
Pasaron
los días y el retrato cayó de la pared por pura lógica.
El
cadáver del Franco, lo saben todos, donde mejor estará es en el panteón
familiar. Pero el asunto ha sido mal planteado desde el inicio: se ha buscado
más la propaganda que la solución de un problema ( si es que lo había).
Deseamos
que Franco no siga “reinando” en los telediarios. Que sea la historia la que le
ajuste las cuentas, es decir, que estudie ese periodo de la historia de España
con detenimiento y ponderación.
Que asinas siga.
***
**
*
