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martes, 11 de febrero de 2014

Cuadernos02/2014. EL EJE FERROVIARIO NORTE SUR (CARIÑENA)

NUESTRO TREN
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Siempre ha sido, coloquialmente, nuestro tren. Desde finales del siglo XIX un rosario de turolenses clamaron por la construcción de “nuestro tren”. Desde el tenor Marín, quien fuera alcalde de la ciudad, hasta Domingo Gascón, en su Miscelánea. Se inauguró a principios del siglo XX y se le abrió un ramal entre Caminreal y Zaragoza en los años 30 del mismo siglo. Cuando se cerró el ramal entre Caminreal y Calatayud empezaron las cosas a ponerse mal. Nuestro eje ferroviario ha sufrido los vaivenes de la política, pero sobre todo ha sufrido el abandono. Esta ha sido la excusa que se ha argumentado de hecho, que no con palabras. Con una infraestructura en malas condiciones, no es difícil argumentar el paso de los trenes por Tarragona en vez de por Teruel. Ganan los catalanes, pierden los aragoneses. ¡Y va la enésima!
Sin embargo, no debemos rendirnos, pues este eje ferroviario debe comunicarnos con el Cantábrico y con Francia. Por ello, mantener vivo el trazado entre Valencia y Zaragoza es absolutamente necesario y prioritario. Muchas manifestaciones hemos acompañado, en Teruel, en Canfranc, en Madrid y en Zaragoza, pero sin duda será necesario hacer más y dejar claro cual es nuestro objetivo. Una línea decente que nos comunique con los destinos señalados arriba.
Quedarse aislado es lo peor que le puede pasar a un territorio, lo sabemos bien los turolenses porque lo sufrimos en las Guerras Carlistas y, desde entonces, no hemos levantado cabeza. El aislamiento produjo el hundimiento de la industria textil y por ende la base de nuestra economía.
  No diremos quién prometió y quién no, porque prometer es fácil. Queremos hechos porque, sin duda, los estudios deben de estar hechos varias veces e incluso repetidos. Menudean las declaraciones y los encuentros con la parte francesa del eje del Somport. Todo, palabras y papel de periódico malgastado. Es necesario exigir, particularmente al Gobierno central, una clara resolución por “nuestro tren”. No admitimos ya, ni más cuentos ni más justificaciones fiándolas a tiempos venideros.
Por todo ello es necesario la permanente (lucha) atención y apoyo de la población de Teruel y de toda la línea.
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lunes, 10 de febrero de 2014

Cuadernos02/2014. LA NECESIDAD DE PLANIFICAR NUESTRA ECONOMÍA

DOS SILOS ENTRE VIÑAS
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Cuentan en la comarca de la ciudad del Frasno que tras una buena merienda bien regada con buen vino de Cariñena, el alcalde pidió a su amigo el ministro ayuda.  Como el ministro era de agricultura, esto sucedió en tiempos de Franco, le adjudicó un silo que estaba destinado a Ejea de los Caballeros. Como Cariñena ya tenía un silo, dimensionado a su escasa producción de cereal, se encontró con un gigante a su lado. No sabemos que pasó en Ejea de los Caballeros pero lo cierto es que, en Cariñena, esa enorme mole de cemento nos habla a diario de mala planificación, de amiguismo, del capricho, de dinero público despilfarrado sin tener que dar cuenta a nadie. El ministro tiraba con “pólvora del rey” y ese despilfarro no lo tuvo que pagar él. Ahora el Estado quiere deshacerse de la Red nacional de Silos (RNS) que empezó a planificarse en 1944.
Otro caso de amiguismo, me cuentan, es el de Jaime Matas, a la sazón también ministro de agricultura y su amigo el alcalde de Calatayud. Es la época del “ladrillazo” y el alcalde de esta laboriosa ciudad quiere construir al igual que se hizo en la costa levantina. Para ello necesita agua, la misma que pedían en levante para campos de golf y apartamentos. Un negocio, también, en el que se tira con “pólvora del rey” de nuevo. Ahí tenemos ese mamotreto de Lechago, sobre el escuálido río Pancrudo. Para llenar el pantano habrá que elevar el agua desde el Jiloca. Vamos a ver ahora, ¿a cuanto sale el agua almacenada al consumidor? Y ¿quién tiene que pagar esos costes? No puede ser que recurramos siempre al erario público y menos para pagar ocurrencias.
Obras como las anteriores hay muchas en España y todavía de mas impacto. Esas obras son decisiones políticas, pero los políticos no responden de los desaguisados que cometen. Tenemos demasiados políticos y parece ser que no exactamente los que nos merecemos. Planificar bien y con sentido común es más necesario en una nación, como la española, de tan escasos recursos.
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miércoles, 29 de enero de 2014

Cuadernos01/2014. ¿DE QUIÉN ES LA BANDERA?

Benito-pintor acaba de terminar un encargo y se dispone a cobrar por su trabajo a Josep-Lluís Carod-Rovira.
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BANDERAS PARA PEDIR
Un observador imparcial que vea, que a nuestra edad (histórica) todavía discutimos por banderas, símbolos, pegatinas, estrellas, etc., etc., podría pensar que no hemos madurado lo suficiente como ciudadanos y que parecemos niños en un patio de colegio medieval (mi papa tiene un escudo con el señal real de Aragón). Cualquier persona sensata sabe que las banderas y los escudos no son más que una forma de representación que proviene de la Edad Media. Hoy día no podemos seguir remitiéndonos a estas cosas y abandonar el principal objetivo de nuestra sociedad cuál es, el desarrollo económico, social y cultural de las gentes. Es absurdo hacer una guerra, aunque sea dialéctica, de las Naranjas, de los Claveles, de las Investiduras… como las que se hicieron reales a lo largo de la historia. Pero lo cierto es que una bandera o un símbolo nacionalista esconden unos intereses económicos. Se agitan banderas cuando se necesita dinero y se repliegan cuando se ha conseguido lo que se quiere. Llevamos con este vaivén mucho tiempo tanto, que sería estúpido no darnos cuenta. El nacionalismo catalán aparece y desaparece en función de las coyunturas económicas (Madrid nos roba). Creo que era el general Espartero quien señaló allá en el siglo XIX: “Para que España vaya bien, hay que bombardear Barcelona cada 20 años”. También Prim ( natural de Reus) la bombardeó (ver la Jamancia, sublevación de Prim contra Espartero en Miscelánea). Sea cierta o incierta la cita, literal o aproximada, señala la forma que ha tenido,  más que Cataluña, la burguesía barcelonesa de reclamar la atención de Madrid. Si la “bandera” supusiera inconvenientes nadie la querría, ahora..., si es para obtener beneficio y ventaja respecto a los demás, todos se abrazan a ella. Si la bandera fuera para quien la pagara, seguro que se quedaría huérfana. No la querrían: ni el Rosellón, ni la Cerdaña, ni Cataluña, ni Aragón, ni Valencia, ni Mallorca. ¡Pedir, he aquí el gran deporte de los españoles! En esto..., ¡qué iguales somos todos!

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martes, 28 de enero de 2014

Cuadernos01/2014. IZQUIERDA REVOLUCIONARIA: VIOLENTA Y ANTIDEMOCRÁTICA (LA RAZÓN DE LA FUERZA)

La estrella de cinco puntas significa en lenguaje masónico: "la perfección absoluta."
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En la fachada de mi casa han colocado esta pegatina. Se trata de la izquierda anticapitalista, que vaya usted a saber que facción es, del marxismo español y europeo. Cada uno puede ser de lo que quiera, siempre que se respeten los principios básicos de la libertad y la democracia. Sin embargo, a esta izquierda ya la hemos visto actuar en El Gamonal y en otras ciudades, entre ellas Zaragoza. Pues está claro, esta izquierda no respeta ni una cosa ni la otra. En teoría, si son anticapitalistas deberían luchar, en coherencia, contra los capitalistas y no contra el pueblo llano, que ni somos capitalistas ni se nos espera en esos círculos. Los capitalistas tienen sus mansiones bien defendidas y apartadas de los centros de las ciudades y sus dineros en paraísos fiscales. Por ello, cuando destrozan el centro de una ciudad, ¿contra quien lucha esta gente? No contra los capitalistas pues no anda por allí ninguno, luchan contra el pueblo, que es quien tiene que pagar esos destrozos. Así pues, con esa excusa del anticapitalismo lo que pretenden es alterar el funcionamiento normal de la democracia, subvertirla e implantar otro sistema donde ellos controlen la situación. La cosa en sí parece algo difícil de conseguir pero, estos jóvenes empujados desde atrás y sin mucho que perder, se lanzan a hacer la revolución por la noche. También es verdad que la hacen (la revolución/los destrozos) allí donde gobierna la derecha, porque al parecer, en Andalucía no hay capitalistas ni señoritos andaluces. ¡Toma ya! Lo mejor para los capitalistas va a ser vivir allí donde gobierne la coalición PSOE-IU, aunque sólo por el momento. ¿Por qué…, dónde esta el PCE? El famoso Partido Comunista Español, ése de la Pasionaria y de Carrillo. Ese partido que daba la cara en el parlamento español y que ahora se esconde tras las siglas de IU (coalición), Izquierda Plural o lo que se les ocurra mañana. Porque, IU es quien nos convoca a esas manifestaciones y a IU la teledirigen desde la sombra. Así que ya está todo claro. En la sombra, en el incógnito…, allí se urde la trama de esta "revolución permanente" a la que nos quieren someter, al menos, mientras que gobierne el PP.

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domingo, 26 de enero de 2014

Cuadernos01/2014. EL JAMÓN DE TERUEL

EL JAMÓN Y EL CONSEJO
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(El CRDO-Jamón de Teruel señaló en diciembre de 2103 que el año 2008 había sido, en toda la serie histórica de datos, el de mayor producción con 750.000 perniles. Para ese año, 2013, se había alcanzado la cifra de 200.000 piezas curadas. Una caída brutal que ha hecho estallar la crisis en el seno del propio Consejo.)
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El primer precedente de las llamadas Denominaciones de Origen en España se encuentra en el Estatuto del Vino de Cariñena. Luego, durante la dictadura de Franco, se inició un proceso cuyo objetivo era el desarrollo de recursos “endógenos” y se trataba de potenciar unos productos de destacada calidad en nuestro territorio (aceite, melocotón...). Dicen que el primer producto en constituirse en denominación de origen fue el Jamón de Teruel (aquí, disiente Cariñena). Luego han venido los demás Consejos, en Teruel, en Aragón y en España. A esta “denominación” de producto de calidad se le han añadido otras terminologías, características, clases y rangos, pero todas fundamentadas en el mismo principio, pretenden garantizar al consumidor un producto de calidad y al productor un valor añadido.
Un producto alimentario que sale al mercado tiene que tener unas garantías sanitarias obligatorias por ley, y un determinado nivel de calidad opcional (a mayor calidad, mayor valor añadido). La garantía sanitaria no la refrenda el Consejo (gracias a Dios) pero está garantizada por un órgano externo: el Estado. La garantía de CALIDAD es la que tiene que avalar el Consejo a través de su normativa. Se trata pues, de órganos externos a la administración del Estado, aunque sí apoyados y tutelados por éste, los que en principio deben regular la CALIDAD de un producto. Establecen unos estatutos y unas normas para determinar su calidad a través de su crianza, elaboración,  etiquetado, promoción y venta. El Consejo del Jamón de Teruel está compuesto a partes iguales por criadores (granjas) y por productores (secaderos). Para funcionar bien, los controles de calidad deberían ser externos al Consejo e imparciales: también del Estado.
Una vez puesto en marcha, el Consejo cobra un euro por jamón vendido (dicen) y con ese dinero paga sus gastos de funcionamiento y debe promocionar la venta del producto. Si las cosas van bien y el dinero entra en abundancia los problemas se posponen. Pero cuando el sector entra en crisis se desatan todas las furias. El problema fundamental es que el Consejo no ha realizado su tarea fundamental que es la de REGULACIÓN. Regular la calidad, la producción, el etiquetado y la venta. Y no la regula por el egoísmo de sus miembros que quieren vender, más y más, a toda costa. El Consejo, que son los propios interesados y dueños del producto, no realizan ninguna actividad de control, pues ¿cómo iban a controlarse a sí mismos? Ellos quieren cada vez: más etiquetas y menos control. El Consejo se ve presionado y es cada vez más, una agencia de publicidad que no piensa en otra cosa que no sea: ¡Publicidad y publicidad!
Los medios de comunicación entran en el juego. Observen cada año, cuando llega la vendimia a Cariñena. Acuden los periodistas a entrevistar al presidente del Consejo y este les espeta: “este año habrá una cosecha excepcional”. Todos los años pues, sin excepción, la cosecha es “excepcional”. Dirá acaso (el presidente) en su descargo, que el año climatológicamente hablando no fue muy bueno pero al final hubo días de sol que hicieron recuperarse bien a las viñas y las deja en estado inmejorable para el próximo...
Las denominaciones de origen se han convertido en “agencias de publicidad”. Interesa vender y vender mucho y caro. Se hizo y se vendió en los medios de comunicación una tesis doctoral sobre el Jamón de Teruel. La tesis es bastante floja, pero amigos, con ello habríamos cerrado un círculo: somos el no va más de la calidad.
En el caso del Jamón de Teruel y la dimisión de la mitad del Consejo Regulador, los partidos políticos se la “cogen con papel de fumar” pues muchos de los políticos directa o indirectamente están en el negocio, el caso más claro es Arrufat (político y veterinario notoriamente inmerso en el tema). Por todo ello, y sin recambio alguno para estos entes que irán decayendo poco a poco conforme el ciudadano se informe y exija más calidad, la solución va a ser, como ha sido hasta ahora: EL MERCADO. El mercado selecciona el producto y lo eleva o lo hunde. Nosotros, que a diario comemos Jamón de Teruel tomando unos vinos en el bar, observamos la mala calidad del producto. No se respeta el tiempo de curado y te sirven carne pura. ¿Cortadores de jamón? Lo que se ve a diario es "matarifes" de jamones que cortan como se decía antaño: A TAJADAS. Bien es verdad que hay casos honrosos, en los que incluso el cortador hace bueno un mal jamón, como sucede (que yo conozca) en la tasca que tiene Rokelín en el Tozal.
El CRDO-Jamón de Teruel tiene que tomar cartas en el asunto ya que hay mucho en juego para la provincia pues, mientras que la ganancia no puede estar pensada a corto plazo, la pérdida es inmediata. Caer en el pozo es lo peor. Cien años le ha costado al vino de Cariñena remontar la crisis. ¡Qué tome nota el CRDO-Jamón de Teruel!

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sábado, 25 de enero de 2014

Cuadernos01/2014. UNA MUJER QUE LUCHÓ CONTRA EL ABORTO

“COSAS DE MUJERES”
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Corrían los años cuarenta del siglo pasado y mi padre había conseguido trabajo como Jefe de Estación, en Almohaja, para la Compañía Minera de Sierra Menera. El dueño de la Compañía era don Ramón de la Sota, vasco y Sir (título honorario de Caballero que le fue otorgado por el Gobierno Británico). La estación de Almohaja, muy próxima a Ojos Negros, tenía la misión principal de dar agua a las máquinas, una vez constituido el convoy que habría de bajar el mineral de hierro hasta Sagunto. La Estación era un micromundo y el tren el mejor medio de entrar y salir del pueblo. Aunque el tren tenía prohibido el transporte de personas y mercancías, en la época del estraperlo mi padre hacía la vista gorda y, en el tren minero, se transportó de todo. Por todo ello, ser Jefe de Estación en Almohaja era, a nivel local, más importante que ser Alcalde y desde luego tener el control de lo que se movía en torno a la estación.
Mis padres llegaron a Almohaja con una hija que les había nacido en Villarroya de los Pinares y, ya en Almohaja, tuvieron cuatro más (dos hijos y dos hijas) que sobrevivieron y una quinta que murió tras el parto. Aún tuvieron mis padres otro hijo más “el benjamín” que nació en Tortajada. Una familia numerosa, de las de antes, con pocos recursos económicos y muchos quebraderos de cabeza para sacar la prole adelante. Mi madre, que había trabajado en Fortanete (su pueblo natal) en la confección, hacía a sus hijos toda la ropa y éramos los mejor vestidos, no sólo de Almohaja, si no también de Tortajada. El huerto era otro recurso básico y una cabra, desde luego imprescindible, era la que proveía de leche cuando eran necesario complementar la lactancia de la madre y tras el destete.
En estas circunstancias me cuenta mi hermana mayor que en Almohaja se practicaban los abortos con cierta rutina y complicidad. Desde luego se llevaba muy en secreto y desconozco la forma en que se hacían. Si es verdad que las mujeres cuando hacían uno, comentaban cuando se les inquiría por el suceso que las convocaba: ¡Nada, nada… COSAS DE MUJERES!
Por todo ello, cuando mi madre quedó embarazada por sexta vez, es decir, que llevaba en su seno el que ahora escribe, las mujeres del pueblo le dijeron: “MARÍA, NO SEAS TONTA Y QUÍTATELO.” Amigas de mi madre, en Almohaja, se habían sometido al aborto en varias ocasiones así que, la confianza en que el aborto fuera bien y sin peligro para la madre, era objetivamente fiable. No sé, ni sabré nunca, si tal posibilidad la habló con mi padre. Lo cierto es que mi madre rechazó la oferta y nací yo. Estoy tan seguro de las firmes convicciones de mi madre porque después, aún tuvo otro hijo. Cuando medito lo que pasó y la seria posibilidad de no haber nacido, es cuando más agradecido estoy a mis padres y cuando más obligado me siento a luchar contra el aborto. Una vida humana y sus avatares es todo a lo que podemos aspirar, si esa posibilidad se cercena el fracaso, como especie humana, es absoluto.
Me parece mentira lo poco que se ha avanzado desde entonces hasta ahora y, me parece también mentira, que se repita el mismo eslogan que aquellas mujeres de mediados del siglo XX ya repetían, tratando de convencerse a sí mismas: “COSAS DE MUJERES”. Un eslogan que tiene su réplica en el actual: NOSOTRAS PARIMOS, NOSOTRAS DECIDIMOS. Estas palabras puestas en boca de una mujer progresista, que además se manifiesta atea, me parecen desquiciantes. Si no crees en nada, ni aún en la vida humana… ¡Que triste!
Creo que mi madre, sí fue progresista, creyó y se responsabilizó de sus actos. Hizo frente a las circunstancias y sacó a toda la prole hacia delante educándola convenientemente. Por ello, cuando paso por el parque de los Fueros y veo la estatua a la Mujer Turolense de Pablo Serrano me acuerdo de mi madre y, si algo estimo en esta vida,… es su memoria.
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viernes, 24 de enero de 2014

Cuadernos01/2014. EL NOMBRE DE LAS LENGUAS

EL NOMBRE DE LAS LENGUAS
(El caso del Chapurriau)
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Resulta altamente sorprendente que  a estas alturas de nuestra historia lingüística todavía haya mucha gente, a la que se le supone una formación cultural importante, que deforme la realidad y manipule lo que es meridianamente objetivo. Estamos hablando del Chapurriau, una lengua que se habla en el Matarraña turolense y que nuestro Gobierno aragonés ha nominado como Lengua aragonesa “propia”. Es decir, que el habla conocida popularmente como Chapurriau, pasa a denominarse Lengua aragonesa “propia” y queda pendiente el proceso de su normalización que el Gobierno no realiza, pero ampara.
El proceso en nuestro ámbito cultural ha sido siempre el mismo. Hay una población, grande o pequeña en número, que habla un lenguaje específico y diferenciado de su entorno.  La primera intervención en esa lengua que ha evolucionado del latín de forma natural se produce con la publicación de su GRAMÁTICA DESCRIPTIVA. En el caso del llamado Chapurriau se constituye a través de diferentes sustratos lingüísticos superpuestos (de ahí su denominación popular). Esta gramática puede formar un corpus único o puede deducirse de diferentes trabajos lingüísticos realizados sobre su naturaleza morfológica y sobre su estructura sintáctica. Nuestro Chapurriau tiene aquí, ya, sus primeros problemas, pues sobre esta lengua se han realizado trabajos por destacado miembros de la Real Academia Española (RAE). Trabajos que se obvian o se desechan sin argumentación alguna, como si los filólogos de la RAE estuvieran apestados. Filólogos que son capaces de dar cobertura a una lengua que engloba a más de 500.000.000 (quinientos millones de hablantes) y que sin embargo, y al parecer por lo observado, no son capaces de acertar con una lengua que hablan unos pocos miles de personas. ¡¿Chocante, no?! Sin embargo, los filólogos que definen la lengua como catalán (y no debieran porque no es su función) reciben todos los aplausos. Llegados aquí hay que destacar en un lugar muy principal que los filólogos no son los que dan nombre a una lengua, la misión de estos es su descripción y sólo eso. Ni siquiera la RAE (Real Academia Española) se apellida, ni castellana ni de ninguna lengua, dejando esto para los políticos.
El segundo paso es la NORMALICACIÓN LINGÜÍSTICA, nos referimos a la elaboración de las ortografía y de las normas que regirán para su buen uso y para su preservación con pureza y calidad. Para ello es necesario un “cuerpo” lo más amplio posible de filólogos y especialistas en el lenguaje que trabaje en su elaboración. El poder político aquí, tampoco elabora las normas, pero sí las AMPARA. En el caso de la lengua española la RAE es un organismo autónomo que recibe ayuda (también económica) del Estado.  En el caso de la lengua aragonesa, cuando se hicieron las Normas Gráfica de l´Aragonés se procuró la cobertura de la DGA y Santiago Marraco Solana (entonces presidente y del PSOE) lo fue también de honor del congreso para dicha normalización.
Luego, está todo lo demás que se quiera poner sobre una lengua (uso, costumbres, localismos, literatura….). Mis amigos del Matarraña le llaman Chapurriau sin ninguna vergüenza. Nosotros le llamamos ARAGONÉS o LENGUA ARGONESA (correlativo a Chapurriau) ya que así lo ha decidido la mayoría de los aragoneses y habitantes de la comarca natural del Matarraña a través de sus representantes. Con el Gobierno anterior, socialista, le llamamos Catalán de Aragón, pese a que no nos gustara, pero esa es la norma: aceptar a la mayoría. En Valencia a la lengua vernácula se le llama Lengua valenciana porque así se definió en su parlamento. Otra cosa es que se quiera hacer insumisión política y se cuente con el apoyo más que tácito de quienes nos quieren anexionar. No es que lo digamos nosotros, es que lo ponen en sus libros de texto.

Resumiendo, el nombre a una lengua se lo pone el pueblo a través de sus representantes políticos. Esa es la norma, esa es la práctica a la que nos sometemos todos los ciudadanos que amamos la democracia y nos consideramos por ello demócratas. Hay otros, los conocemos bien, que sólo aceptan las mayorías si les conviene.
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