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miércoles, 6 de mayo de 2015

Cuadernos05/2015. EL CUIDADO DE LA VIÑA EN ENCINACORBA

DE LA UVA SALE EL VINO
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Todo asunto humano es variable. La actividad vitivinícola en la comarca del Campo de Cariñena ha tenido décadas de decadencia y abandono del campo por parte de muchos agricultores. Ahora, felizmente, toca un ciclo emergente. Las viñas se cultivan con esmerado mimo y el vino producido es de primera calidad mundial. En nuestra época, durante todo el año el viticultor está sobre su plantación: podando, labrando, colocando lazos de feromonas, herbicidas, abonos, sulfatos, etc..., hasta el momento crucial de la vendimia que tiene que ser pausada y escalonada. Nada escapa, además, a los más modernos y adelantados métodos de la producción y elaboración del vino. Además, el vino no recibe ayudas suplementarias como el cereal, por lo que el viticultor es contribuyente neto a las arcas del Estado.  Si usted pasa por Cariñena, pare un instante y observará todo cuanto aquí se señala. Para que haya un buen vino hay que partir del cuidado de la cepa. Cariñena lo hace. Ha aprendido bien la lección.
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martes, 5 de mayo de 2015

Cuadernos05/2015. EL NECESARIO Y ADECUADO VALLADO DE LOS SOLARES EN ENCINACORBA

EL VALLADO DE SOLARES EN EL CASCO URBANO DE ENCINACORBA
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Tras la romería de Santa Cruz vinieron al pueblo unas personas a ver una casa que está en venta en la calle Mayor. No la compraron pues, además de parecerles alto el precio de la susodicha casa, observaron en el pueblo varias cuestiones que no les agradaron en absoluto. Las objeciones que pusieron no son sobre cosas nuevas, sino sobre asuntos viejos y que nadie aborda. Se trata del vallado de los solares. ¡No, no son jardines abandonados! les dijimos, son solares particulares cuyos dueños los dejan en este estado sin que nadie diga nada. Por esta misma razón, les hice ver la ventaja de vivir en Encinacorba. ¡Aquí, nadie les dirá nada de nada, pueden hacer enteramente lo que quieran, con total libertad! Sí, dijeron, pero hay en este solar un agujero de una bodega que puede ocasionar un accidente. ¡Bueno, no se preocupen! Nadie sabrá nada del asunto, si acaso sucediera… que no creo… Dios no lo quiera…. un accidente. ¿Pero, es que aquí nadie cumple las normas urbanísticas? Bueno, siempre hay algún “pardillo” que lo hace, pero en general son gentes con poco conocimiento y que se preocupan de tener sus solares adecentados. Pero si acaso, viene a vivir al pueblo, a usted que se le ve persona razonable, no se le ocurra vallar una solar. Seguro que se mofan de tal idea. ¿Y las bajantes de las canaleras de los tejados (preguntó atónito)…. por qué apenas hay alguna puesta?  Pero hombre de Dios, parece que usted no conoce la idiosincrasia de estas gentes… ¿Para qué cree que se inventó la gabardina? Bueno… pues eso, si llueve se pone usted la gabardina y tan ricamente. Veo que no entiende nuestra forma de ser y de vivir con total libertad… Puede ser que usted tenga razón y este pueblo no esté adaptado a tan rigurosas exigencias como las que usted pone… ¡VALLAR UN SOLAR! ¡VAYA OCURRENCIA!
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Los llamados "Jardines del Coso".
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En caso de accidente el Ayuntamiento es responsable subsidiario.
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¿Solar o jardín?
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Solar sin vallar y lleno de enrunas.
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Este solar es de alguien a quien se le ocurrió vallarlo.
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Cuadernos05/2015. ENCINACORBA EN MAYO (EXPLOSIÓN DE VIDA Y COLOR)

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lunes, 4 de mayo de 2015

Cuadernos05/2015 BUFA, BUFA (CUMPLEAÑOS FELIZ) ORQUESTINA DEL FABIROL

BUFA, BUFA
Iste mundo te conoxe
dende fa güe cuatro* añadas
y toz os que con tu i semos
mincharemos d'ista tarta.
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Bufa, bufa, bufa ixas belas,
bufa, bufa, bufa-las ya.
Tiene prestas ixas orellas
ta cuan plegues de bufar.
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Este mundo te conoce
desde hace hoy cuatro* años
y todos los que contigo estamos
comeremos de esta tarta.
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Sopla, sopla, sopla esas velas,
sopla, sopla, sóplalas ya.
Ten listas esas orejas
para cuando acabes de soplar.
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Cuadernos05/2015. LA ROMERÍA DE SANTA CRUZ

UNA ROMERÍA COMPLETA
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La romería es un rito que mezcla elementos paganos y cristianos. Esta de Santa Cruz que ahora presentamos, por ser tan completa, recoge todos los elementos sustanciales que se han ido incorporando a lo largo de los siglos.
1.- Un lugar mágico donde la naturaleza muestra su fuerza germinadora. En este lugar de tradición pagana, que según ancestrales creencias favorece la fertilización de las hembras, particularmente yermas, la Iglesia puso su ermita o sus símbolos religiosos.
2.- La cristianización incorporó dos elementos rituales. Se trata de la Santa Misa y la Bendición de los Términos, con objeto de recibir los favores cuando la cosecha y la fecundación tenían éxito.
3º.- La invitación del Ayuntamiento, que representa la comida comunal. Con dicha invitación se identifican los propios del lugar. Luego la comida se hará también por grupos y por unión de familias en torno a una misma mesa.
4º.- Finalmente los bailes rituales alusivos  a las practicas reproductivas de los animales. Por ejemplo, movimientos pélvicos repetitivos, etc. etc.
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Interior de la ermita.
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Celebración de lamisa.
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Bendición de términos.
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Aperitivo
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Comida de las peñas.
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El baile
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del Culé
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OTRAS FOTOGRAFÍAS
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viernes, 24 de abril de 2015

Cuadernos04/2015. CANDIDATURAS PARA LAS ELECCIONES MUNICIPALES DEL 2015 EN ENCINACORBA

ENCINACORBA

    1.    CHUNTA ARAGONESISTA (CHA)

    1.    MARIA ESPERANZA GASCA SAMPIETRO
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    2.    PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL (PSOE)

    1.    MARÍA JOSÉ PARDOS RUIZ

    2.    DAVID GIMENO CABELLO

    3.    JOSÉ CARLOS PARDOS PARDOS

    4.    JUAN CARLOS MICOLAU PUCHOL
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    3.    PARTIDO POPULAR (PP)

    1.    JESUS MARTÍN CASANOVA GASCA

    2.    LUIS CARLOS ARNAUDAS ALVAREZ

    3.    LUIS GREGORIO GRACIA CASANOVA

    4.    JOSE IGNACIO MARIN RIOS

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miércoles, 22 de abril de 2015

Cuadernos04/2015. APÁÑATELAS COMO PUEDAS...

APÁÑATELAS COMO PUEDAS...
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San Juan. Las cebadas ya estaban para darles. El tió Blas había ido a segar unas que tenía en los Bolages. Visto lo visto, los demás hombres del lugar a reo afilaron las corbellas y se enguantaron en la mano la zoqueta. El día era largo y la merienda corta. Luego, a media mañana, llegaban los zagales con la burra y la comida en los clujones del serón. Agua, sobre todo agua para matar aquella sed nacida imperial y sorda sobre los áridos secanos. Después de comer, los zagales ayudaban a engavillar y atar la mies que se había segado durante toda la mañana. Finalmente, se hacían las cargas: cuatro fajos de base, tres encina y rematando la pirámide dos y un en el vértice. El último fajo era muy importante colocarlo bien pues, evitaba, en caso de lluvia, que el agua penetrara en la carga y se pudriera. Tras la siega había que sacar las cargas de trigo hasta un punto en el que pudiera entrar el carro. Se colocaba el macho al lado de la mies y se le ataban al baste cinco fajos a cada lado. Se pasaban los hombres todo el día sacando cargas de unos bancales tan empinados que a veces era difícil mantenerte en pie. La necesidad hacía que se labraran parcelas  en las costeras más empinadas del término. Todavía puede verse la marca indeleble que señala que esa parcela, en un tiempo, fue cultivada. El acarreo con el carro cundía más y sobre un costado de la era se veían subir las cimas de mies hacia arriba. Ahora, sí que se veía bien cuáles eran las familias más ricas del pueblo. Para el día 24 de julio, algunas eras comenzaban a trillar. Para el día 18 ya habían llegado rumores de guerra. De momento, las gentes abstraídas en sus labores, no prestaban mayor atención a los sucesos.  Llegaron días de calor y el viento, en absoluta calma, no dejaba ablentar la mies recién trillada. A un costado de la era se amontonaban las parvas molidas los días anteriores. De forma paralela al calor asfixiante de aquel verano del 36 se sucedían acontecimiento, también, verdaderamente sorprendentes. Había familias que hacían sus hatos y se marchaban del pueblo. El cura y la casera, también marcharon de buena mañana hacia Teruel capital. Aquel mismo día, a Jeremías, el hijo del tió Blas, se le hacía insoportable la tarea de tocar* con el trillo toda la santa mañana. Se quejó a su padre y este, hombre adusto y de expresiones tajantes le dijo: Apáñatelas como puedas. No dijo más y por ello, Jeremías, entendió que podría hacer lo que le viniera en gana para evitar el calor sofocante del sol al mediodía. Como habían llegado al pueblo los rojos y estaban desmantelando la iglesia y quemando los santos en la plaza pensó: ésta es la mía, ahora verá mi padre si sé apañármelas, o no. Se acercó al mandamás de los forasteros y le dijo sin más: que me llevó este confesionario. Para qué lo quieres, le inquirió éste. Para qué va a ser, dijo Jeremías: pa joder a mi padre. Ahora se va a enterar como no paso calor en la era. Pito y bien mandado, montó Jeremías el armatoste en el carro y lo llevó hasta la era. Allí, en plena tarea de la trilla paró al par de machos, acopló el confesionario en el trillo, lo sujetó bien con clavos a la madera de suelo y le rompió la puerta delantera, por la que se confesaban lo hombres. Observó su obra y pensó para sus adentros, que iba a ser la envidia de todas la eras colindantes. Seguro que piensan: “¡Mira el Jeremías, que agudo es, está tocando a la sombra!”
 Al instante y ya dispuesto a continuar con la trilla, arreó a sus dos hermosas mulas negras como el tizón que llevaba enganchadas al trillo, con un ¡¡¡arre!!! seco y rotundo. Espantadas por el armatoste, salieron las mulas y Jeremías disparados de la era en dirección al río Alfambra. Atravesaron como una exhalación las eras colindantes ante el espanto de sus vecinos. Cruzaron caminos y trillaron los campos que estaban en barbecho aquel año. Volcó el trillo y la “caja” fue haciendo en la tierra una zanja que levantó un seco y blanquinosos polvo calizo propio de los yesares de esta zona. Las mulas,  en su embravecida y alocada carrera, se alejaban en dirección a Villalba Baja ante el asombro del resto de las gentes que, desde sus eras, no daban crédito a lo que estaban viendo. Por fin llegaron al río, y al cruzarlo, el confesionario y el trillo embarrancaron en un pozancón de los que se forman en el cauce del  minúsculo río con las riadas estivales. Jeremías, que todavía permanecía dentro del armatoste daba gritos de auxilio desesperado mientras que, el agua, amenazaba con ahogarlo. Resultó que el trillo al volcar había cogió preso a Jeremías por las dos piernas y el agua lo estaba ahogando. Llegaron rápidamente Rafael, el tió Donato y Josecico el Malo que lograron, no sin esfuerzo, sacarlo del apuro. Cuando llegó su padre, lo primero fue arrearle una buena paliza que casi deja, al pobre Jeremías, peor que el trillo. Luego, calmados los ánimos y serenada la mente del padre, llamaron al médico de Villalba Baja para tratar de salvar algo de aquellos míseros despojos.
*Tocar, dar vueltas con el trillo para moler la parva.
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