Tiene un área de 31,50 km² con una población de 391 habitantes (INE 2008) y una densidadde 12,41 hab/km².
*
*
*
La uva entra en la Cooperativa San Bernabé y sale embotellada y etiquetada. Sólo las abuelas siguen la costumbre de charlar en el carasol. En el carasol de la iglesia, en la tarde cálida de otoño, dicen y no dicen nada. Los tiempos han cambiado y ya no hay de que hablar. “Usted que se sabrá, abuela,” le espetan los de la casa, Ya no se vendimia como antes, ya no se pisa la uva y ya no se hace “punchacuba”. Ahora son todo técnicas de elaboración de “caldos”. Pero las viejas que no saben nada, siguen hablando y hablando, mientras, en los depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada sigue el proceso que nos dará los, ahora, magníficos vinos de Cariñena. Es mejor que las abuelas no digan nada, no sea que el nieto les vuelva a replicar: “usted que sabrá, abuela”. Por eso las abuelas hablan con las abuelas y los nietos juegan con las “nintendo”. Se trata de mundos paralelos donde la cultura ya no se trasmite en ese fabuloso salto generacional de abuelos a nietos. La tarde pardea y el calorcillo del ladrillo árabe se expande por los viejos huesos artríticos de las dos viejas. Seguras como están de no saber nada, de no entender nada, charlan en el carasol de la tarde de otoño esperando alguna incierta novedad.
*


