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Se asoma a mi ventana la luna llena. Se asoma el viento
tibio, la primavera. Buscando un nido. Buscando los pañales para este niño. Se
asoma perezosa y de su nariz va colgado un precioso niño feliz. Un niño sano, que cuajado de plumas y blanca
piel, con la luna lunera me viene a ver. Quédate niño, recuéstate un ratito,
que cubriré tu cuerpo con flor de lirio. Quédate niño, acércate a la mesa y te
bajaré, cuajadas las estrellas de leche
y miel. Te traeré magdalenas de escarcha blanca, mermelada, jazmín, azúcar
blanca. Corona de laurel, niño bendito, pedacito de tierra, oro macizo.
Despunta el alba y la luz mañanera se lleva mi alma. ¿Dónde está el niño? ¿Dónde estará?... Entre los ciclopodios dormido está.
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