ESCUELA Y DESPENSA
(Dos tareas que Pedro Sánchez debe abordar)
El PSOE nombra un nuevo Secretario General y desde el día
siguiente sale el “nuevo líder” haciendo declaraciones en la prensa sobre lo
divino y sobre lo humano. El lector va hilvanando las frases, las afirmaciones
y las negaciones y, con todo ello, puede hacerse una composición de lugar de
que valores aporta el nuevo líder y que praxis política va a desarrollar en
caso de llegar a ser presidente del Gobierno.
Así ha sucedido con Pedro Sánchez (PS) que ha clavado la
trayectoria y ha volcado públicamente,
tanto lo que en su magín se cuece, como lo que sus asesores le han indicado.
A estas alturas la decepción alcanza sus más altas cotas y
la opinión pública sabe que tenemos más de lo mismo. El PSOE está copado por
gentes de la generación NI-NI y avanzan sin ideología, sin programa y sin rumbo
en busca, de nuevo, de una poltrona que perdieron al llevar a España a altas
tasas de paro y al mismísimo punto de ser “intervenida” por Europa.
Es de suponer que algún militante del PSOE se habrá leído la
historia del socialismo y del movimiento obrero. Si hay alguno que lo ha hecho,
creemos que estará en condiciones óptimas de asesorar a PS y de hacer que varíe
su rumbo y aminore unas declaraciones que lo clavan cada día, más y más, en el
eterno despacho de la oposición política.
Nosotros, que tenemos interés en la alternancia en el poder
y en la consolidación de un sistema democrático homologado con los regímenes
donde impera la Libertad, la Ley y el Orden, aconsejamos lo siguiente. PS debe
poner a trabajar a su gente más cualificada en dos aspectos sustanciales y que
interesan a todos: EL SISTEMA DE PRODUCCIÓN DE BIENES Y SERVICIOS Y EL SISTEMA
DE LIBERTADES QUE DEBEN DISFRUTAR LOS CIUDADANOS.
No es nada nuevo y es, sin embargo, una tarea pendiente
desde Joaquín Costa, ya saben, Escuela y Despensa. La Despensa, son los bienes
que hemos de producir sin que tal producción ocasione la “explotación del
hombre por el hombre”, principio sacrosanto del socialismo. ¿Cómo deben ser
nuestras fábricas? ¿Cómo debe ser nuestro sistema financiero? En ambos casos,
qué medidas tomar para que el cooperativismo arraigue entre las capas de los
trabajadores y para que el dinero del pueblo sirva al pueblo y no a la
especulación de los banqueros. Analizar críticamente. también, por qué la
cooperativa de Mondragón lleva su producción a China. Si salimos en
manifestación clamando contra el patrón y no tenemos alternativa a su “tiranía”,
estamos doblemente perdidos. El Estado no puede amparar (como un nuevo Dios) a
todos, si no hay un eficaz sistema productivo que le aporte recursos para
equilibrar las desigualdades sociales. Cuando el sistema liberal entra en
crisis la socialdemocracia se desmorona. Tal ha sucedido con la última crisis.
La población, por MAYORÍA ABSOLUTA, ha colocado un Gobierno de derechas porque
el socialismo (socialdemocracia) era incapaz de sacarnos del pozo de la crisis.
De la misma manera ha sucedido con las
Cajas de Ahorros, en teoría, dinero del pueblo gestionado por el pueblo y para
ayudar al pueblo. Todo está de nuevo en entredicho y los teóricos del
socialismo y del marxismo deberían trabajar en aportar soluciones estructurales
y no tirar por el camino del medio en base a la política demagógica de robar al
rico para dar al pobre. Tenemos todavía muy viva las desastrosa experiencia
anarcosindicalista del Aragón Oriental.
Pero si en lo económico lo tiene muy crudo el Socialismo
histórico, qué decir del sistema de libertades públicas y personales: CHECAS Y
GULAG. La tentación del adoctrinamiento desde la más tierna infancia y la
eliminación física de aquellas personas que tienen una conciencia crítica ha
sido una práctica que ha manchado con tinta negra la historia del movimiento
obrero. En Aragón tenemos suficiente experiencia y trayectoria para enmendar
este capitulo negro del anarquismo- socialismo-comunismo. Si Miguel Servet
decía que no se podía entrar en religión hasta alcanzar el uso de razón, es
decir, de ser capaz de tomar conscientemente una decisión tan importante. Como
podemos admitir que haya niños que vayan a leer cartas de fidelidad a la tumba
de un líder (Chavez). La inculcación ideológica desde la más tierna infancia es
una práctica que aborrecemos (sea al rey o al líder supremo).
Porque la tarea es larga y costosa y porque, poner los
nuevos cimientos de socialismo del siglo XXI no está al alcance de cualquiera.
Es, por lo que un líder (si tal es el que así se bautiza), debe trabajar con
los intelectuales del país y con las Bases tratando de aportar doctrina y
experimentar nuevas praxis en lo económico, en lo social y en lo cultural.
Volver a las andadas de Felipe, Guerra o Zapatero es no salir del pozo de la
corrupción que nos asfixia.
El nuevo líder del PSOE, si en verdad lo quiere ser, debe
apartarse de los focos de la prensa y abordar las tareas que le exige su
ideología a ver si, por una vez, España aporta algo sustancial al movimiento
obrero europeo y mundial. Desde Joaquín Costa no hemos visto un átomo de esa
aportación que, tan insistentemente, pedimos.
La corrupción, para un líder con poder en el partido, es un
tema que puede tardar en resolverlo cinco minutos.

