Vistas de página en total

viernes, 28 de febrero de 2014

Cuadernos02/2014, LOS CARNAVALES

Caricatura de KIKELIN montaje de Miscelánea Turolense.
*
Evocar el franquismo y sus censuras, siempre es rentable para una determinada izquierda.
*
Parece mentira pero a fecha de hoy, febrero de 2014, todavía muchos políticos "viven" de Franco y del franquismo. Nada más publicarse el reglamento de uso oficial del uniforme de la Guardia Civil, algunos partidos de la extrema izquierda, hicieron una interpretación sesgada del asunto. Aventuraron que se estaba prohibiendo, en Carnaval, disfrazarse  con el uniforme o sucedáneo del que usa la Guardia Civil.
Interesa a estos partidos lanzar bulos en este sentido y asociar interesadamente al PP con el franquismo y la extrema derecha (ya ha muerto Blas Piñar). Franco prohibió los Carnavales y a pesar de todo sobrevivieron. Pero Franco hace mucho que se murió también y la mayor parte de la gente ni se acuerda de él. En los colegios no se llega a estudiar esta época de nuestra historia y su evocación en el subconsciente colectivo apenas tiene ya efecto. Sin embargo, si Franco pervive, es por la machacona intención de la extrema izquierda en recordárnoslo. ¿Por qué se nos recuerda tan a menudo a Franco y no se menta a Fidel y Raúl Castro,  dictadores vivitos y coleando. Por qué no se nos alecciona mejor de, cómo varios regímenes comunistas han podido convertirse en "monarquías" hereditarias…¡Chocante!
El centro derecha español, tan acomplejado, se achanta enseguida y por ello tuvo que salir el ministro a decir lo siguiente:
“El pasado 12 de febrero, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, aprovechó una de sus intervenciones en el Pleno del Congreso para dejar claro que su departamento no ha prohibido la utilización de disfraces de guardias civiles en los Carnavales y que la orden ministerial que ha aprobado afecta sólo al uso "reglamentario oficial" del uniforme de la Benemérita.”
Bueno sería que los ciudadanos respetásemos a la Guardia Civil, que ya carga con suficientes "marrones" como para que después se la tome a chirigota.
En Teruel y en las Bodas de Isabel de Segura, que a fin de cuentas se trata también de disfraces,  hay quien se caracteriza de obispo de Teruel y no pasa nada.
¿Dónde esta el límite? Pues muy fácil,  el límite llega hasta donde llega el buen gusto y la prohibicición donde comienza la burla y el escarnio. La solución, en los casos en que uno se extralimite o en los que otro se sienta afrentado, debe decidirlos la justicia.
*
*
*