Somos de sangre caliente y
necesitamos tener nuestro cuerpo a una temperatura media de 37º centígrados. A
pesar de ser homeotermos y endodermos, las compañías eléctricas saben nuestras
necesidades y nos hacen pagar la electricidad a buen precio. Un negocio muy
lucrativo que tiene a la sociedad española muy preocupada y crítica. El Sol nos
da su energía de forma gratuita y para todos. Desde el comienzo de nuestra
civilización el Sol fue un Dios, quizás el más poderoso: Amon-Ra en Egipto o Ud
en Sumeria. Al hombre siempre le ha maravillado la salida y la puesta del Sol.
De momento es un espectáculo gratuito aunque, el que vive en una gran ciudad,
tenga que salir al exterior para ver estos fenómenos con nitidez y con un
horizonte limpio.
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