Es proverbial la afición de los cariñeneros por los toros. Sus más importantes celebraciones pasaban, y pasan, por la plaza de toros. Desde los tiempos más antiguos "corrieron" toros dentro del recinto murado y, hasta hay un vino que llaman, "Toro de Ronda". La plaza para estos menesteres estaba al final de la calle Mayor en la conocida, ahora, como Plaza Alta. En esta zona y en una tienda que no nombraremos se encuentra esta curiosa plaza de toros hecha con muñecos de playmóbil.
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