SONETO A MIRANDA
Por Chusé María
Cebrián Muñoz
*
Aquí véis del amor
su encarnadura,
aquí la luz de sus
ojos desgranada,
aquí, la gloria de su
cuerpo hecha mirada
y en la rosa de sus
labios la hermosura.
*
El deseo más ardiente
sin cordura,
el instinto y la
pasión que desbarata.
Un corazón, jazmín
que se desata
por la senda mortal
de la locura.
*
Aquí la carne, como
cárcel, dejó preso
al conjuro del cielo
y su mirada,
un alma, un
corazón... acaso un beso.
*
Aquí tenéis, por fin,
espuma derramada
sobre un cristal de
luz, duro y espeso.
Tenéis aquí al amor: llama y llamada.
*
